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Un muro no es buena idea, opina Immelt, de GE

El presidente de General Electric defendió la intención de mantener los empleos en el sector manufacturero en Estados Unidos por parte de Donald Trump, pero no coincidió con hacer un muro fronterizo.
Bloomberg
01 febrero 2017 23:18 Última actualización 02 febrero 2017 4:55
Jeff Immelt, presidente de General Electric en entrevista para Bloomberg. (Bloomberg)

Jeff Immelt, presidente de General Electric en entrevista para Bloomberg. (Bloomberg)

Donald Trump lleva menos de dos semanas como presidente de Estados Unidos y ya generó indignación mundial con sus planes de amurallar la frontera con México y reprimir la inmigración.

No pensamos que cosas como los muros sean buenas ideas

,dijo al respecto Jeff Immelt, presidente de General Electric (GE) y miembro del consejo de manufactura de la Casa Blanca, durante la entrevista para Bloomberg realizada en Boston, la nueva sede de la compañía.

“Quiero destacar la importancia de que los Estados Unidos tengan buenas relaciones con posibles clientes del mundo”, opinó.

Immelt defendió los hábitos de Twitter de Trump, al tiempo que sugirió que sus motivos no son particularmente extraños.

“No tiene nada de malo que el presidente Trump quiera incorporar empleos en manufactura”, dijo Immelt. “El presidente de China quiere incorporar empleos en manufactura, al igual que el presidente de México y la canciller alemana”.

Jeffrey Immelt ha pasado su carrera en la gran ola de la globalización. Ahora, advierte, la era del comercio desenfrenado ha llegado a su fin.

No es sólo la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, explicó Immelt, sino una convergencia de fuerzas tanto económicas como políticas, lo que ha socavado el orden de posguerra y plantea nuevos desafíos –y oportunidades- a las grandes empresas del mundo.

GE ha creado centros locales de manufactura en distintos lugares del mundo, lo que hace que la compañía dependa menos de acuerdos comerciales.

Immelt dijo que la elección de Trump subrayó un marcado viraje hacia presiones proteccionistas que se viene desarrollando desde hace un tiempo.

Otro ejemplo es el voto del Reino Unido a favor del Brexit, la decisión de abandonar la Unión Europea.

Los empresarios, dijo, desempeñarán un papel central en lo relativo a alejar a Trump de políticas que podrían resultar perjudiciales por más que la globalización que el mundo conoce ha comenzado a revertirse.

“Nuestra tarea es navegar en el sistema actual, pero al mismo tiempo comunicarnos con quienes votaron por el Brexit o a los que eligieron al presidente Trump y decir: ‘En definitiva, si queremos crear más empleos no debemos alejar al mundo entero’”, dijo.

Trump podría tener un impacto beneficioso en las compañías estadounidenses mediante la simplificación de las regulaciones. “Lo apoyo con todas mis fuerzas”, dijo Immelt.

El CEO admitió la existencia de posibles obstáculos a la reforma impositiva, entre ellos la oposición de las firmas minoristas que dependen de las importaciones.