Empresas

Taxis del aeropuerto te pueden costar más que el boleto de avión

Un ejemplo de ello es la compañía ESL Transfers en Quintana Roo, que cobra mil 40 pesos del aeropuerto de Cancún al Hard Rock Riviera Maya, mientras que el vuelo de la CDMX a Cancún cuesta 797 pesos en VivaAerobus. 
Everardo Martínez
12 septiembre 2017 22:59 Última actualización 13 septiembre 2017 4:55
Taxis caros

taxis caros

Tras la multa de 23.6 millones de pesos por prácticas monopólicas que impuso la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) a cinco sitios de taxis que operan en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), El Financiero encontró que el servicio de transporte que prestan desde y hacia los aeropuertos en México puede ser en algunos casos más costoso que el precio de un boleto de avión.

Tras un sondeo, se halló que el traslado por ese medio -que parte de un aeropuerto al domicilio o lugar de trabajo de las personas, o viceversa- puede llegar a representar desde una tercera parte hasta 30 por ciento más de lo que vale el boleto de avión en aerolíneas de bajo costo.

Por ejemplo, ESL Transfers cobra mil 40 pesos por un sedán del aeropuerto de Cancún al Hard Rock Riviera Maya -en Solidaridad, Quintana Roo-, en una distancia de 75 kilómetros. Dicho costo es 30 por ciento superior al del boleto de avión -de 797 pesos- de la CDMX a Cancún para viajar por VivaAerobus el 30 de septiembre, en un recorrido de mil 700 kilómetros. En ambos casos se incluyen impuestos.

Por su parte, del aeropuerto de Guadalajara al hotel One -ubicado en la colonia Bosques San Isidro, de la misma metrópoli- el traslado con el sitio Taxi cuesta 370 pesos, lo que equivale a 46 por ciento de la tarifa aérea de Volaris en la ruta de Monterrey a la Perla Tapatía.

Los expertos explicaron que esta diferencia obedece a que la infraestructura aeroportuaria está alejada de las ciudades, y a que el sistema de concesiones para taxis es rígido en México y no permite la competencia y la eficiencia de las unidades.

A finales de 2016, la Cofece señaló que los aeropuertos nacionales optaron por un modelo de acceso a unidades de transporte terrestre restringido y exclusivo, lo que implica desventajas para los operadores.

Debido a ello, el organismo urgió al gobierno a modificar la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, además del Reglamento de Autotransporte Federal y Servicios Auxiliares.

Indicó que los taxis que cuentan con un permiso de autotransporte federal, el cual es otorgado por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, están impedidos de recoger pasaje afuera de los aeropuertos y llevarlos a estos.

Ello, según el organismo antimonopolios, ocasiona viajes vacíos que “implican costos de consumo de combustible y tiempo de trayecto, lo que resulta ineficiente e implica la subutilización de las unidades”.

Cifras de la Dirección General de Autotransporte Federal revelan que al cierre de 2016 hubo 30.4 millones de usuarios de los taxis que se mueven hacia y desde los aeropuertos, 1.8 por ciento más que un año antes o 7.7 por ciento arriba del último cuatrienio.

Ricardo Dadoo, experto en transportes, consideró que aunado a la reglamentación actual, los aeropuertos se encuentran separados de las ciudades, lo que incide en altos costos del transporte terrestre.

En el caso del AICM, aunque la mancha urbana lo envolvió y puede tener trayectos cortos, aun así es costoso el transporte.

Para ver el gráfico completo, da clic en la imagen. 


AFECTA AL TURISMO
A las altas tarifas de los taxis se suma al problema de percepción de inseguridad, lo que resulta en una mezcla que afecta al turismo, consideró la OCDE.

En su último estudio titulado 'Revisión de la Política Turística de México', el organismo señaló que los turistas son frecuentemente aconsejados para utilizar los sitios de taxis, los cuales son más caros.

“Estas advertencias alejan a los turistas de taxistas honestos que no son de sitio, cuestión que no sólo termina por socavar la confianza en ese sistema de transporte, sino que también refuerza una sensación de inseguridad que podría animar a los turistas de elegir otro país para sus vacaciones”, indicó.

La OCDE coincide con la Cofece. En su informe, que entregó su secretario general José Ángel Gurría en enero pasado al presidente Enrique Peña Nieto, se refiere que el desafío del gobierno es fomentar la entrada de nuevos modelos de negocio como Uber o Cabify y no impedir el progreso de la tecnología.

Estos sistemas de aplicaciones móviles, consideró, benefician al turismo local, ya que las plataformas, al ser internacionales, son amigables con los viajeros de otros países al dejar gestionar a los mismos sus trayectos “a un costo más competitivo que los taxis convencionales”.

: