Empresas

Slim puede convertirse
en el mayor accionista
del New York Times

A inicios de 2009, Slim prestó 250 millones de dólares a Times en momentos de crisis financiera. Ahora que el mexicano recuperó su dinero y algo más, éste se encamina a aumentar sus tenencias hasta el 17 por ciento, valoradas en 349 millones de dólares. 
Bloomberg
13 enero 2015 10:40 Última actualización 13 enero 2015 16:14
[América Móvil, de Carlos Slim, obtuvo los derechos para transmitir los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 y los de Verano de 2016. / Bloomberg]   

[América Móvil, de Carlos Slim, obtuvo los derechos para transmitir los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 y los de Verano de 2016. / Bloomberg]

Carlos Slim tiene el camino libre para convertirse en el mayor accionista del diario The New York Times después de incrementar casi al doble su dinero sobre una inversión que ayudó al diario a atravesar la crisis financiera.

Slim, que amasó una fortuna de 73 mil millones de dólares detectando valuaciones deprimidas, prestó 250 millones de dólares al Times Co. en enero de 2009. Después de recuperar su dinero e incluso más, la segunda persona más rica del mundo se encamina ahora a aumentar sus tenencias si ejerce opciones antes de su fecha límite el 15 de enero. Slim poseería entonces casi 17 por ciento de las acciones Clase A de Times Co., una participación valuada en 349 millones de dólares.

Si bien el retorno financiero de Slim demuestra cuánto sacrificó Times Co. por su ayuda en aquel momento, también ilustra la confianza que él tuvo en el futuro del histórico diario –pese a que los lectores y los anunciantes se volcaban a internet, donde el contenido era en gran medida gratuito y las tarifas publicitarias eran más baratas.

Y no ha sido el único con fe en los medios, pues el megamillonario Jeff Bezos compró el Washington Post en 2013 y Warren Buffett ha invertido en una serie de diarios locales.

El hecho de que Slim decidiera aferrarse a una participación mayor sería “un voto de confianza en el Times”, dijo Ken Doctor, analista independiente de medios en Newsonomics.

“Son en gran medida los más ricos los que tienen la capacidad para asumir lo que todavía es un emprendimiento temerario en el futuro empresarial del sector de la información”.

EL PRÉSTAMO DE 2009

Cuando Slim, de 74 años, aceptó prestar dinero a Times Co. en 2009, la empresa acababa de anular su dividendo para preservar el efectivo y una línea de crédito estaba a punto de vencer. La inversión de Slim dio suficiente tiempo a la empresa para encontrar compradores para activos como el Boston Globe.

Desde entonces, Times Co. depuró su balance general, creó un sistema de pago para su sitio Web e introdujo nuevos productos digitales.

Los warrants que obtuvo Slim a través del acuerdo del préstamo le permitieron comprar acciones por unos 6.36 dólares cada una, según presentaciones de documentación obligatorias, casi la mitad del precio de cierre de Times Co. el lunes de 12.57 dólares. Esto da a Slim una ganancia potencial de 6.21 dólares por cada una de las 15.9 millones de acciones que tiene permitido comprar, que equivalen a unos 100 millones de dólares, según datos recopilados por Bloomberg.

Esto elevaría su participación total hasta unos 27.8 millones de acciones de Clase A, o sea 16.8 por ciento.

Slim planeaba ejercer los warrants y aferrarse a la participación de títulos incrementada en lugar de vender las acciones las acciones por una ganancia inmediata, dijo el año pasado una persona al tanto del tema.

Arturo Elías Ayub, portavoz de Slim, no respondió a las consultas. Abbe Serphos, portavoz de Times Co., se negó a hacer comentarios.

Aun con la mayor participación, una compra no deseada sería difícil porque los dueños controlantes –la familia Ochs-Sulzberger- detenta las acciones con derecho a voto que les otorgan un dominio firme sobre los puestos en el consejo de administración.

La participación que tiene Slim sólo le permite votar por directores de Clase A, un grupo que representa no más de un tercio de los puestos en el consejo directivo de la empresa. Las acciones de Clase B de la familia, que no cotizan en bolsa, eligen los dos tercios restantes del consejo de administración.