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Se venden antenas celulares rusas (reja contra osos, opcional)

Con una recesión económica que va a cumplir dos años, las compañías telefónicas rusas están buscando compradores de su infraestructura para recaudar fondos; aunque no todos están dispuestos a comprarlas.
Bloomberg
25 mayo 2016 17:19 Última actualización 25 mayo 2016 17:45
antena bloomberg

(Bloomberg)

Por todo el gran territorio ruso, miles de antenas telefónicas inalámbricas avaluadas en mil 500 millones de dólares se pondrán en venta, una extraña oportunidad de inversión para compradores extranjeros porque las compañías telefónicas del país están vendiendo sus bienes para recaudar fondos.

PJSC MegaFon, VimpelCom y la compañía estatal Tele2 Russia dedicaron años a levantar estas estructuras desde San Petersburgo en el oeste hasta Vladivostok en el este, esforzándose por expandir la cobertura y ganar ventaja en el país con el territorio más extenso del mundo.

Mientras Rusia entra en su segundo año de recesión, las tres compañías se preparan para desinvertir en su infraestructura.

La oportunidad de entrar al mercado de antenas más grande de Europa ha atraído a inversionistas como la compañía australiana Macquarie Group y Mubadala Development, de Abu Dabi, quienes están apoyando a postores locales.

Pero otros en Europa y Estados Unidos prefieren quedarse en casa, disuadidos por la posibilidad de verse envueltos en la tóxica mezcla de riesgos operacionales y políticos.

"Puede ser poco atractivo para un inversionista internacional entrar al mercado ruso en este momento", dijo al teléfono Peter Owen Edmunds, director de las antenas rusas operadas por Macquarie. "Existen algunas restricciones debido a la situación geopolítica y el riesgo percibido de recaudar capital para Rusia y los riesgos de la operación en el terreno".


El solo manejo de las antenas en Rusia puede ser un desafío, ya que el equipo debe resistir los severos inviernos siberianos.

En algunas áreas poco pobladas, criminales se roban el equipo de las antenas para venderlos como chatarra, según Konstantin Ankilov, jefe de investigación de TMT-Consulting. En Kamchatka, los osos obstaculizan su construcción y hasta el día de hoy se rascan la espalda contra las rejas construidas alrededor de las antenas, según Russian Towers.

Típicamente, los mástiles son rearrendados a sus dueños originales con contratos multianuales, y dueños independientes pueden instalar varios receptores, incrementando sus ingresos hasta en un 30 por ciento, según Denis Kuskov, quien lidera investigaciones para TelecomDaily.

En Rusia, cada operadora construyó sus propias redes duplicadas, por lo que esos beneficios serán limitados en este mercado, dijo.

La venta de VimpelCom se acerca y podría valer hasta 600 millones de dólares, dijo TowerXchange. Los principales postores son Russian Towers, Mubadala –que respalda al Russian Direct Investment Fund- y el inversionista local Vertical, dijo el investigador.

TowerXchange espera que los compradores gasten más de mil 500 millones de dólares dentro de los próximos 18 meses

A diferencia de otras operadoras rusas, MTS se opone a la idea de vender sus antenas, diciendo que la desinversión puede conllevar a gastos más altos al rearrendarlas con el tiempo.

En lugar de eso, MTS invitó a sus rivales a arrendar espacios en 5 mil 500 de sus antenas en abril. Operadores independientes de antenas han expresado interés en controlar esas estructuras, según dijo la compañía.

Rusia tiene alrededor de 117 mil antenas y mástiles instalados en tejados, según información de TowerXchange.

En los Estados Unidos, el 82 por ciento de las antenas son propiedad de operadores independientes. Inversionistas dispuestos a aguantar los riesgos en Rusia podrían cosechar años de rentabilidad estable, dijo Kuskov.