Empresas

Monorriel, una alternativa de menor costo para la Ciudad, destaca especialista

Para Bernardo Quintana, el monorriel podrá ser una alternativa para complementar el sistema de transporte público de la ciudad; puede trasportar la misma cantidad de personas que sistemas como el Metro, pero a un costo más bajo.
Ana Valle
13 octubre 2015 14:0 Última actualización 13 octubre 2015 14:27
Estación del Metro. (Cuartoscuro/Archivo)

El costo de construcción del Metro es de 100 mdd por kilómetro mientras que, el del monorriel es de 22 mdd, destacó Bernardo Quintana. (Archivo)

Colocar un sistema de monorriel podría ser una alternativa de transporte público en la Ciudad de México y con un menor costo que otros sistemas actuales en operación.

Bernardo Quintana, presidente del Instituto Bernardo Quintana, dijo que una alternativa para usar el derecho de vía existente en la Ciudad de México, como el carril del Metrobús o incluso el viejo Ferrocarril de Cuernavaca es el monorriel.

"Lo que estamos explorando son las diferentes alternativas para hacer crecer la infraestructura y capacidad del transporte público y una de las alternativas tan buena como cualquier otra es el monorriel", explicó tras su participación en el XI Congreso Internacional de Ciudades y Transporte.


Quintana explicó que el monorriel puede llegar a transportar 40 mil personas por hora, similar al metro, pero su costo es menor, ya que el metro puede costar hasta 100 millones de dólares por kilómetro, mientras que el monorriel, incluyendo trenes, se puede hacer por 22 millones de dólares por kilómetro.

En el Instituto se están elaborando algunas propuestas de líneas de monorriel, entre las que se incluye la de Ferrocarril de Cuernavaca y otras que en su momento se podrían proponer al gobierno una vez que se tengan los costos definidos, así como las tarifas.

Dentro del panel en que participó, dijo que incluso existe la posibilidad de que se construya uno sobre la línea de Metrobús que corre sobre Insurgentes, la cual ya está rebasada.

Quintana explicó que una parte importante para incentivar el desarrollo de transporte público y desincentivar el uso del automóvil es modificar la política de subsidios, dirigidos a la demanda y no a la oferta, lo que permitiría tener transporte con mejor calidad.