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La mexicana Mastretta frena producción de autos

Carlos Mastretta, presidente del Consejo de Administración de la automotriz, dijo que la "irresponsable" gestión de los administradores hizo que en sólo 8 meses los recursos aportados para incrementar la producción se agotaran.
José Antonio Durán
27 mayo 2014 18:51 Última actualización 27 mayo 2014 19:0
Inauguración agencia Mastretta (Eladio Ortiz)

Inauguración agencia Mastretta (Eladio Ortiz)

El manejo discrecional de recursos económicos y una "torpe, irresponsable y negligente" gestión de los administradores, a las órdenes de Latin Idea Ventures, agotó en sólo ocho meses los primeros recursos aportados para incrementar las operaciones en la producción y comercialización de los autos Mastretta, denunció Carlos Mastretta, presidente del Consejo de Administración de la automotriz.

En entrevista, Carlos Mastretta precisó a El Financiero que desde hace prácticamente dos meses, estos problemas se han hecho presentes, por lo que la semana pasada se tuvo que cerrar la fábrica que se ubica en Toluca, Estado de México, dejando sin empleo a 45 empleados y obreros.

La planta, en la que se armaron 25 unidades que ya fueron entregadas, se quedó en "stand by".

“Así es que los hermanos Mastretta, y el propio Emilio Azcárraga (accionista), dueño de Televisa, lamentan esta situación con esas empresas”, dijo el entrevistado.

Con los nuevos socios y con fondos de la Banca de Desarrollo del gobierno, se habló en su momento de una inversión de 5.5 millones de dólares, de los cuales solamente se aplicó la mitad, y es precisamente esa segunda parte la que está en disputa.

De manera precisa, en el año 2010, la empresa Tecno Idea Sapi de C.V., manejada por sus fundadores Carlos y Daniel Mastretta Guzmán, lanzó al mercado el auto deportivo Mastretta MXT, como el primer auto diseñado, producido y comercializado en México, por mexicanos.

Para ello se incorporaron varios socios, entre ellos el fondo de Venture Capital Latin Idea Ventures, manejado en México por Miguel Ángel Dávila Guzmán y Humberto Zesati González, con quienes se acordó desarrollar internamente un producto con un alto contenido de innovación y valor agregado.

Entre 2010 y 2013, bajo la dirección de los Mastretta, el valor de la empresa creció en más de 60 por ciento.

En 2013, para consolidar y expandir la empresa, se buscó y obtuvo la participación de nuevos socios: el Fondo México Ventures y la Corporación Mexicana de Inversiones de Capital (CMIC).

Ambas instituciones, pertenecen a la llamada Banca de Desarrollo y tienen como objetivo apoyar este tipo de proyectos emprendedores, importantes y necesarios para el país.

“Ante la nueva inversión, los dueños y administradores originales nos convertimos en accionistas minoritarios, pero pedimos a cambio la existencia de un Consejo de Administración equilibrado y funcional, que garantizara un manejo eficaz y adecuado de la empresa”, declaró.

Sin embargo denunció que en los hechos se otorgó a Latin Idea Ventures y a los señores Dávila y Zesati todo el poder de decisión en la empresa y el manejo discrecional de los nuevos fondos.

Una torpe, irresponsable y negligente gestión de los administradores, a las órdenes de Latin Idea Ventures, agotó en sólo ocho meses los primeros recursos aportados sin cumplir ninguno de los objetivos comprometidos. Los señores Mastretta Guzmán advertimos de esta situación durante todo este periodo, a través de los canales disponibles en el Consejo de Administración”, dijo Carlos Mastretta.

Sin embargo, ahora los citados socios han decidido suspender el resto de la inversión comprometida, cuando aún está vigente el Contrato de Suscripción firmado en 2013 y es posible cumplir con las condiciones suspensivas establecidas en él.

“Por ello, responsabilizamos a estos socios: Latin Idea Ventures, México Ventures, y Corporación Mexicana de Inversiones de Capital (CMIC), de haber tomado decisiones equivocadas, que ahora conducen a la pérdida del valor de la empresa, y al eventual fin de un proyecto automotriz mexicano con amplias posibilidades de éxito”, agregó.

En este sentido, Carlos Mastretta calificó la decisión de apresurada y opaca pues dijo que pese que el proyecto del Mastretta MXT ha sido detenido aún “la empresa es viable y tiene amplias posibilidades de éxito si se maneja bien”.

El cofundador de la automotriz dijo que se ha dañado la imagen y el prestigio de la marca por lo que pidió disculpas a “los trabajadores, clientes, distribuidores y proveedores de Tecno Idea, y a todos los que simpatizaron con este proyecto”.

“Tratamos hasta lo último, no pudimos evitarlo. Por lo anterior, hacemos pública esta dolorosa realidad, con el ánimo de defender nuestro proyecto, la inversión de otros socios minoritarios de Tecno Idea y nuestra empresa de 27 años”, concluyo Carlos Mastretta.