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IP debe participar en desarrollo del AICM: experto

El proyecto que se desarrolle en el actual terreno del AICM deberá realizarse con inversión pública y privada, y se debe contemplar un proyecto urbano que ayude a dar vida a la zona oriente de la Ciudad de México y crear un nuevo polo de desarrollo, explicó Felipe Correa, arquitecto y urbanista de Harvard.
Ana Valle
20 octubre 2015 21:47 Última actualización 21 octubre 2015 4:55
AICM

Un experto aconseja que en el proyecto participe inversión privada. (Especial)

El proyecto que se desarrolle en el actual terreno del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México deberá realizarse con inversión pública y privada, con el fin de que sea ejemplo en Latinoamérica.

En entrevista con EL FINANCIERO, Felipe Correa, arquitecto y urbanista de Harvard, explicó que más allá de los temas políticos que rodean el futuro del terreno, se debe contemplar un proyecto urbano que ayude a dar vida a la zona oriente de la Ciudad de México y crear un nuevo polo de desarrollo.

Es muy importante no tener estigma ni oposiciones muy fuertes a las asociaciones público-privadas, porque cuando son manejadas adecuadamente y de tal manera que tengan como fin un bien común para la ciudadanía, pueden generar un músculo financiero que el sector privado o público por su cuenta no lo puede hacer

Independientemente del proyecto que sea elegido tras las consultas realizadas por el Gobierno del Distrito Federal, se deberá ver en qué medida es correcta la inversión privada en un proyecto de este tipo, que propicie la generación de un espacio urbano que dé calidad de vida a la zona y a la Ciudad en general.

“El proyecto urbanístico no es sólo los terrenos del Aeropuerto, es toda la zona, con muchas zonas que han sido afectadas por el uso del aeropuerto, pero en el momento en que salga también esos usos van a cambiar, como grandes bodegas, zonas de cargo, servicios para aerolíneas, estacionamientos que deben ser replanteadas”, previó.

El experto recomendó trabajar en primer lugar en mejorar la infraestructura de transporte en la zona, para comunicarla con el poniente de la Ciudad y reducir tiempos de traslado.

Además, si bien se habla de considerar grandes espacios públicos como parques, no debe dejarse de lado la construcción de vivienda de interés social y asequible para la gente de la zona, de modo que no se convierta en una zona laboral que por las noches quede abandonada y sea foco de violencia.

“Si uno se fija en la historia de la Ciudad de México, se trata de una zona altamente doméstica, las zonas de mayor actividad y mayor calidad urbanística son aquellas que tienen usos mixtos ancladas con una gran cantidad de espacio doméstico, y esta mezcla es algo que se debe pensar para llevar a esta zona”, agregó.

Correa dijo que se trata de un proyecto que deberá ser un ejemplo no sólo para México, sino para otros países de Latinoamérica.