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Gobierno reprueba las propuestas de empresas para construir carreteras

La figura de las Propuestas No Solicitadas, que se desprende de la Ley de Asociaciones Público Privadas aprobada hace tres años, no ha tenido éxito en el sector carretero, pues la SCT considera que la información que entregan las empresas está incompleta.
Ana Valle
08 diciembre 2015 21:59 Última actualización 09 diciembre 2015 4:55
 [Tres carreteras y dos obras de infraestructura hidráulica son las obras que han requerido de más recursos. / Cuartoscuro] 

[Tres carreteras y dos obras de infraestructura hidráulica son las obras que han requerido de más recursos. / Cuartoscuro]

A tres años de que se aprobó la Ley de Asociaciones Público Privadas, una de sus figuras más destacadas, las Propuestas No Solicitadas, no han tenido éxito en el sector carretero, pues sólo un proyecto ha sido aprobado.

Uno de los principales motivos por los que no han prosperado estas obras es que si el gobierno no acepta la propuesta, la inversión realizada por la empresa en la planeación del proyecto, que asciende hasta los 20 millones de pesos, se pierde.

Las Propuestas No Solicitadas consisten en que privados propongan un proyecto de infraestructura que consideren necesario, invirtiendo en la planeación y diseño del mismo, y una vez que haya sido revisado y aceptado por el gobierno, se ponga en licitación.

Haig Gulesserain, presidente del Comité Técnico Nacional de Infraestructura del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), recalcó que si bien el esquema ha sido exitoso en proyectos como son los hospitales, en el carretero no ha pasado así.

“En los hospitales se sabía que se necesitaba y se comenzaron a solicitar propuestas dentro del programa que se tenía. En las carreteras fue al revés, la iniciativa vino de los privados y el gobierno ya tenía un programa de infraestructura, donde no encajan las propuestas”, consideró el experto.

La empresa que realiza la propuesta no necesariamente es la que lo ejecuta, pues se somete a concurso y si no gana, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes cubre los gastos que destinó a la elaboración del proyecto.

La inversión mínima que requiere plantear un proyecto de este tipo es de 5 millones de pesos, aunque un empresario de la construcción estimó que realizar una propuesta básica para la construcción de una carretera puede llegar a costar hasta 20 millones de pesos, lo que incluye un estudio de aforo e ingresos, estudios de factibilidad ambiental y de viabilidad económico-financiera.

Raúl Murrieta, subsecretario de Infraestructura de la SCT, señaló que han recibido 11 manifestaciones de interés, de las cuales sólo ha prosperado una, que se licitará en 2016.

Las propuestas que no prosperan implican que las compañías que las realizaron no reciben pago alguno por los recursos monetarios que invirtieron en ellas.

“Es algo que estamos aprendiendo, la industria y nosotros al mismo tiempo, muchas no entendían los requisitos de la Ley de Asociaciones Público Privadas, no tenían la lista de requisitos que se requieren o el modelo financiero”, dijo el funcionario federal.

Hasta ahora, de las 11 manifestaciones de interés ha habido cinco propuestas.

Una de ellas fue un segundo piso en Cuernavaca, el cual fue descartado y se optó por la construcción de un paso express, ya que el primero requería una inversión de 10 mil millones de pesos y el segundo sólo de 2 mil millones, además de que ocuparía un gran espacio en una ciudad pequeña, explicó Murrieta.

El otro proyecto que recibieron fue una propuesta para la autopista Tuxpan-Tampico por parte de la brasileña Odebrecht, pero fue descartado, pues el proyecto planteaba un subsidio mayor al que el gobierno estaba dispuesto a otorgar.

La SCT lanzó la convocatoria a través de una concesión desde finales de 2013 y el año pasado la obra fue adjudicada con una propuesta de 3 mil 477 millones de pesos de costo de obra a la portuguesa Mota Engil.

PROPUESTAS INCOMPLETAS

Carlos Bussey, director general de Desarrollo Carretero de la SCT, explicó que los principales motivos por los que no han prosperado las propuestas es porque no cumplen con requisitos técnicos, financieros y legales.

“Lo que tienen que hacer es justamente llegar con los elementos sustantivos adecuados para que la propuesta sea analizada, en ocasiones se cree que una manifestación de interés es llegar con una idea en dos hojas, y no debe haber una inversión del sector privado y estudios de fondo”, dijo Bussey.

Entre las características técnicas, la SCT ha detectado la falta de información respecto al aforo vehicular esperado, anteproyectos incompletos y con análisis superficiales.

En temas financieros, Bussey destacó análisis costo-beneficio al margen de los lineamientos, así como poca factibilidad financiera; mientras que en temas legales, las empresas han mostrado información incompleta respecto a lo establecido en la ley, y poca información respecto a qué inmuebles se requerirán para liberar derecho de vía para su construcción.

La única propuesta aceptada por la SCT fue la de la autopista Las Varas-Puerto Vallarta, realizada por IDEAL, del millonario Carlos Slim, que consiste en la construcción de una vialidad de dos carriles, con una longitud de 83 kilómetros entre Nayarit y Jalisco, con una inversión de 6 mil 500 millones de pesos.

Esta vialidad será licitada bajo un esquema de Asociaciones Público Privadas Mixto, en el cual hay un fondeo compartido entre recursos públicos y privados, que contará con dinero del Fonadin.

Un consultor de infraestructura que pidió no ser citado destacó que además hay una carencia de un área especializada dentro de la SCT para poder evaluar las propuestas, ya que esto limita el adquirir experiencia para evaluar las propuestas y definir los lineamientos básicos que debe tener una propuesta para este tipo de infraestructura.

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