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4 compañías que quieren hacer ‘química’ con Pemex

La reforma energética y la necesidad de hacer rentables las refinerías y complejos petroquímicos han abierto nuevas oportunidades de negocio para empresas como Alpek, Mexichem, Cydsa y Braskem.
Axel Sánchez
28 marzo 2016 21:34 Última actualización 29 marzo 2016 9:22
4 compañías que quieren hacer química con Pemex. (Especial)

La reforma energética y la necesidad de hacer rentables las refinerías y complejos petroquímicos abrieron oportunidades de negocio para estos grupos con Pemex. (Especial)

CIUDAD DE MÉXICO.- La crisis de liquidez que enfrenta Pemex aumenta la posibilidad de que busque alianzas en varios de sus proyectos petroquímicos con la iniciativa privada, donde cuatro firmas tienen posibilidad de tener negocios con la empresa productiva del estado.

Aunque compañías como Alpek, Mexichem, Cydsa y Braskem-Idesa cuentan con una larga relación con la firma que dirige José Antonio González Anaya, la reforma energética y la necesidad de hacer rentables las refinerías y complejos petroquímicos, han abierto nuevas oportunidades de negocio para estos grupos.

“La crisis (de Pemex) nos permite usar toda la capacidad de los activos y buscar alianzas estratégicas. Tenemos 77 terminales, más 20 mil kilómetros de tubos, tenemos 6 refinerías, 9 complejos procesadores de gas y 4 petroquímicos, y toda esa infraestructura está sujeta a alianzas estratégicas con empresas privadas”, dijo Alejandro Martínez, exdirector de Pemex Transformación Industrial durante el foro Energy México 2016.

Mexichem cuenta con una sociedad estratégica con Pemex en el complejo petroquímico Pajaritos, el cual considera Antonio Carrillo Rule, CEO de la compañía, como un ejemplo exitoso de alianza entre privados y Pemex.

Su división Petroquímica Mexicana de Vinilo (PMV), en la cual tienen el negocio con Pemex, generó por primera vez una utilidad de operación de 14 millones de dólares en 2015. “Estamos interesados. Depende de la forma y de cómo quieren que sean las asociaciones, pero sí hay interés en participar más con ellos en cosas que haga sentido a nuestro negocio”, comentó Carrillo Rule sin detallar en qué activos pudieran trabajar.

La firma de plásticos Alpek estudia desde el año pasado una alianza con Pemex para la producción de glicol de etileno, con una inversión de mil 500 millones de dólares. El glicol de etileno es utilizado como anticongelante, difusor de calor y compuesto para poliéster.

Esta compañía es parte del conglomerado Alfa y cuenta con varios contratos de servicio en campos de gas para Pemex, pero con la reforma energética analiza la posibilidad de convertirlos a producción compartida.

Empresas especializadas en el ramo energético que tienen una relación de negocios con Pemex.

Cydsa, firma liderada por Tomás González Sada, tiene dos contratos de sistemas de almacenamiento subterráneo de gas LP con Pemex; los cuáles consisten en el desarrollo de cavernas salinas con una capacidad operativa de 1.8 millones de barriles de petróleo. En su reporte anual 2014, la compañía dijo que esto sentaba las bases para nuevos negocios, siempre y cuando generen más beneficios para la compañía.

El joint-venture Braskem-Idesa iniciará este mes la operación de su nueva planta Etileno XXI, la cual busca sustituir más de la mitad de las importaciones de plástico en México.

“Braskem e Idesa son tradicionales inversionistas en el sector petroquímico, que crecen continuamente sus negocios en la industria, sea por inversiones o por adquisiciones. Por lo tanto, estarán (ambas) atentas para eventuales oportunidades que se puedan presentar”, dijo Cleantho Leite, director comercial de la empresa.

LOS RIESGOS

Pese a que los problemas de liquidez que enfrenta Pemex abren nuevas oportunidades para la iniciativa privada en México, expertos consideran que el alto nivel de endeudamiento de la empresa productiva del estado y la reducción en la extracción de gas y petróleo pueden limitar el poder de negociación de Pemex y con ello, se esfumarse el interés de los grupos privados.

Benjamín Torres Barrón, socio líder de Energía de Baker & McKenzie, dijo que la actual situación financiera de Pemex, que incluye deudas de entre 9 y 11 mil millones de dólares a corto plazo, puede complicar su poder de negociación a la hora de asociarse y disminuir el interés de privados de la industria para formar proyectos conjuntos.

Cleantho Leite, director comercial de Braskem-Idesa, indicó que en la industria química hay muchas oportunidades de negocio pero dependerá también de la disponibilidad de recursos; Pemex anunció hace unas semanas un recorte a su capacidad de producción de petróleo como parte de un programa de reestructura de gastos.

SINDICATO NO ES UN FRENO PARA ALIANZAS: BAKER & MCKENZIE

Ante las oportunidades de nuevos negocios entre Pemex y privados, tanto en exploración y producción como en operación de plantas petroquímicas y refinerías, Benjamin Torres Barrón dijo que el sindicato no será obstáculo por que la reforma energética les quita poder en las decisiones.

“Tras la publicación de la nueva Ley de Petróleos Mexicanos, el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República (STPRM) ya no forma parte del Consejo de Administración de Pemex, por lo cual no debería tener injerencia alguna en la aprobación de la formación de asociaciones con privados para el desarrollo de proyectos”, destacó el ejecutivo.

Antonio Carrillo, director general de Mexichem, dijo que cuando tomaron las instalaciones de Pajaritos ubicadas en Coatzacoalcos, Veracruz, encontraron que el personal contaba con la suficiente preparación y capacitación, pero la infraestructura de la planta estaba en condiciones muy difíciles.