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Bayer evalúa eliminar nombre Monsanto por problemas de marca

La marca Monsanto es un 'dolor de cabeza' para Bayer, por lo que analiza el remedio para el mismo, que podría terminar en cambiar el nombre de la marca del fabricante de semillas modificadas.
Bloomberg
20 septiembre 2016 17:18 Última actualización 20 septiembre 2016 18:21
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(Bloomberg)

Con la propuesta de compra de Monsanto Co. por 66 mil millones de dólares, Bayer AG, la compañía que inventó la Aspirina, se hará cargo de uno de los dolores de cabeza empresariales más grandes del mundo. El posible remedio: dejar de usar el nombre Monsanto.

El conglomerado alemán de productos farmacéuticos y químicos está evaluando tomar esa medida para evitar manchar su reputación, según personas con conocimiento de las conversaciones internas de Bayer que pidieron que no se revelara su nombre porque las tratativas son privadas.

Aún no se ha tomado una decisión y los directivos de Bayer tendrán algo de tiempo para pensar: gracias a las revisiones antimonopolio de unas 30 jurisdicciones de todo el mundo, no es probable que la compra se complete antes de fines de 2017.

Aun cuando transacción se concrete como está propuesta, fusionar las dos compañías en el principal fabricante de semillas y agroquímicos del mundo será todo un desafío. Bayer tendrá que integrar a una compañía famosa por elaborar el herbicida Agente Naranja que se usó en la Guerra de Vietnam y por tener conflictos con grupos ambientalistas por los cultivos genéticamente modificados.

Una posibilidad sería comercializar los productos de Monsanto tales como las semillas de maíz y el herbicida Roundup bajo el nombre Bayer CropScience, dijo Joachim Kregel, que representa a inversores independientes de la asociación de accionistas alemanes SdK.

Aunque Bayer también recibió críticas de los ambientalistas, quizá se la conoce más como la empresa que llevó la Aspirina al mercado en 1899. En mayo, encabezó un ranking de The Reputation Institute, consultora de marketing, de las marcas farmacéuticas más respetadas del mundo.

“Si hay alguien que puede hacerlo, es Bayer”, aseguró Kregel.

La semana pasada, en una entrevista con Bloomberg TV, el máximo responsable de Monsanto, Hugh Grant, dio indicios de estar abierto al cambio.

CUESTIÓN DE REPUTACIÓN


“He sido muy flexible”, dijo Grant después de que se anunciara el acuerdo el 14 de septiembre. “La clave pasa menos por el nombre que por los productos desarrollados”.

En una sesión de preguntas y respuestas con Grant, el máximo responsable de Bayer, Werner Baumann, dijo que esta es una oportunidad para que las compañías juntas “superen esta cuestión de la imagen y la reputación” basándose en la confianza de que goza Bayer en Europa.

Los ambientalistas han hecho campaña contra la transacción desde que se reveló que había conversaciones en mayo. Famosos como Mark Ruffalo y Bianca Jagger manifestaron su rechazo en Twitter.

Los detractores sostienen que la fusión de las compañías hará subir los precios para los agricultores y favorecerá la difusión de las semillas genéticamente modificadas.

Bayer y Monsanto responden que la alianza les dará más capacidad para investigar nuevos productos para ayudar a los agricultores a producir más alimentos.

Los reguladores estadounidenses dicen que los alimentos provenientes de plantas creadas por ingeniería genética son tan seguros como los de fuentes no modificadas genéticamente. La Unión Europea también aprobó la venta de productos OGM.