Economía

Venezuela, llegó la hora de la verdad

Con el desplome petrolero de 2014 analistas previeron un irremediable 'default' del país, que ha sido sorteado. Sin embargo, en los próximos días la atribulada nación afronta pagos por más de 2 mil millones de dólares que podrían hacer cumplir el vaticinio.
Katia Porzecanski, Christine Jenkins y Ben Bartenstein | Bloomberg
23 octubre 2017 11:51 Última actualización 23 octubre 2017 13:47
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Venezuela (Reuters)

Venezuela (Reuters)

Desde que se desplomó el precio del petróleo a mediados de 2014, en el mercado de bonos reina un consenso amplio con respecto a que Venezuela iba a entrar en default. No inmediatamente, se dijo, pero en algún momento.

Tres años más tarde, puede que haya llegado ese momento.

El viernes, el gigante estatal del petróleo, PDVSA, debe pagar 985 millones de dólares. Seis días más tarde vencen mil 200 millones más.

No solo se trata de una suma sobrecogedora para un país cuyas reservas de moneda extranjera cayeron recientemente por debajo de los 10 mil millones de dólares por primera vez en 15 años, sino que también parece que será una pesadilla logística.

Cada vez más aislada por sanciones financieras de Estados Unidos que asustaron a los bancos y otros intermediarios en la cadena de pagos de bonos, Venezuela ya se atrasó en el pago de intereses por 350 millones de dólares que vencían este mes.

Esos pagos tenían un período de gracia, una especie de contención que le da 30 días más al país para resolver los problemas técnicos y transferir el dinero.

Los pagos de principal que vencen las próximas dos semanas no contienen un lenguaje de este tipo. Si no se respeta la fecha de vencimiento, los bonistas pueden afirmar que hubo default.

Los precios de las notas que vencen el 2 de noviembre reflejan con fuerza esos riesgos: están a solo 93 centavos por dólar de valor nominal.

“Esto es Venezuela. Son muy desorganizados con este tipo de cosas”, dijo Alejandro Grisanti, director de Ecoanalítica, una empresa de investigación con sede en Caracas. “Cada día les cuesta más pagar”.

Un default sería un final doloroso para lo que ha demostrado ser una de las apuestas más rentables y extrañas en los mercados emergentes en las últimas dos décadas.

Mientras que la caída de los precios del petróleo profundizó un colapso económico y desencadenó una crisis humanitaria sin precedentes en la historia de la nación, el presidente Nicolás Maduro, al igual que su predecesor y mentor Hugo Chávez, se ha propuesto cumplir con todos los pagos de bonos extranjeros.

Y debido a que los rendimientos de los bonos han sido tan altos, los retornos han sido llamativos: más del 9 por ciento anual en promedio en los últimos 20 años.

Esta combinación -ganancias desmesuradas para los operadores de Wall Street y la escasez de alimentos y medicinas para los venezolanos- ha sido tan discordante que incluso hizo que la deuda de la nación fuera bautizada como 'bonos del hambre'.

A decir verdad, no queda claro si los inversores querrían agravar la situación en forma inmediata.

Para empezar, recibir 100 centavos por dólar con algunos días o incluso semanas de retraso sería mucho menos doloroso que emprender litigios y negociaciones de reestructuración que probablemente se extiendan durante meses, si no años.

Lo que es más importante, los analistas estiman que los acreedores podrían terminar recibiendo solo 30 centavos por dólar. Hay mucha renuencia a matar la gallina de los huevos de oro, por más que esté dando señales de morir.

Los inversores dicen que incluso aunque Venezuela logre cubrir los vencimientos de este año, a menos que los precios se recuperen milagrosamente, ellos siguen previendo un default como resultado inevitable.

Las permutas de riesgo crediticio muestran que ellos están incluyendo en sus precios un 75 por ciento de posibilidades de que PDVSA entre en default en los próximos 12 meses y de 99 por ciento en los próximos cinco años.

“Cuando los precios del petróleo estaban altos, ellos organizaron las mejores fiestas” y “no guardaron dinero en el banco”, dijo Ray Zucaro, director de inversiones de RVX Asset Management, con sede en Miami, que posee títulos de PDVSA.

“Después, cuando se cerró el grifo con los precios del petróleo, quedaron en aprietos, porque habían gastado demasiado, habían tomado demasiado dinero prestado”.

VENEZUELA DEJÓ VENCER PAGO, ACUSA DIPUTADO

Venezuela dejó vencer en la primera quincena de este mes un canje acordado con el banco de inversión alemán Deutsche Bank cuya garantía eran mil 700 millones de dólares en lingotes de oro, dijo el lunes un diputado opositor familiarizado con la operación.

En vísperas de pesados pagos de deuda externa, el Banco Central de Venezuela (BCV) debía cancelar unos mil 200 millones de dólares al banco alemán para recuperar el oro que permanecía como garantía de este préstamo.

"Venezuela no les pagó", afirmó Ángel Alvarado, un diputado del Congreso opositor que dijo que obtuvo información de fuentes financieras y gubernamentales en Inglaterra. "Venezuela decidió dejar vencer ese contrato", afirmó.

Deutsche Bank declinó contestar una solicitud de información hecha por Reuters. El BCV tampoco respondió de inmediato a otra petición enviada por correo.

Tras la decisión del Banco Central del país caribeño, el banco alemán puede ejecutar el oro en garantía para obtener los mil 200 millones de dólares que prestó.

En la operación devolverá a Venezuela una diferencia de entre 400 millones y 500 millones de dólares que surge entre el préstamo que se pactó y el oro que respaldaba la operación, apuntó el diputado.

Casi un 75 por ciento de las reservas internacionales de Venezuela está en oro y el instituto emisor había optado por no vender los lingotes sino usarlos como garantía en operaciones financieras que aportaron liquidez tras la merma de los ingresos petroleros.

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