Economía

Tala ilegal, gran negocio para los cárteles

Esta actividad se hace cada año más atractiva pues China e India, los países más poblados del mundo, incrementan su demanda de maderas preciosas como la caoba, por lo que las organizaciones criminales incrementan su participación.
Valente Villamil
08 diciembre 2016 23:3 Última actualización 09 diciembre 2016 5:0
Tala clandestina CUARTOSCURO

Las autoridades ambientales advirtieron que mantendrán los operativos en la zona. (Cuartoscuro)

La tala ilegal se ha convertido en un negocio tan jugoso que los 152 mil millones de dólares que mueve anualmente en el orbe superan toda la ayuda que se destina al desarrollo a nivel mundial, según un estudio dado a conocer en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP13).

Esta actividad se hace cada año más atractiva pues China e India, los países más poblados del mundo, incrementan su demanda de maderas preciosas como la caoba, por lo que las organizaciones criminales incrementan su participación.

“Los ingresos son muy altos en el tráfico de algunas especies particulares como la caoba, palosanto y hay mercados específicos, de nicho, en China y el Sudeste asiático con mucho valor”, dijo en entrevista Paolo Cerutti, unos de los autores de la investigación ‘La Tala Ilegal y el Tráfico Relacionado con la Madera’.

La investigación fue coordinada por la Unión Internacional de Investigación Forestal (IUFRO) y contó con la participación de más de 40 expertos.

Las organizaciones criminales han pulido tanto sus procesos de compra venta de madera preciosa ilegal que pueden llegar a ganar hasta 454 veces más que los propios talamontes, de acuerdo con un investigación conducida en 2012 por los analistas Nalin Kishor y Guillaume Lescuyer.
Según esta investigación, por cada metro cúbico de madera producida en Indonesia y que fue introducida ilegalmente a EU, el vendedor final se quedaba con mil dólares mientras que el talamontes sólo con 2.2.
“Estas organizaciones están mejorando la forma en que explotan estas especies y luego se van a otras”, agregó el investigador.

Los autores estiman que cada año se eliminan cerca de 80 mil kilómetros cuadrados de bosques por esta actividad, que equivale al tamaño de Austria.

Para atajar el problema, Cerutti recomendó usar la justicia contra las organizaciones criminales pero diferenciando a los pequeños taladores que necesitan la madera para subsistir en su entorno.