Economía

Sector petrolero,
culpable de la caída
y esperanza para crecer

Analistas coincidieron en que no es sano que el gobierno mexicano apueste todo al sector de los energéticos, pues su futuro, aunque positivo, permanece incierto hasta que lleguen inversiones.
Sergio Meana
27 mayo 2014 23:55 Última actualización 28 mayo 2014 5:0
Qué hacer para crecer
petróleo

Sector petrolero, beneficio y desventaja del crecimiento. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- Tanto por el impacto directo que implica una caída de 52 mil barriles diarios en la producción de petróleo en un año, como por el efecto indirecto que ocasiona una disminución en las expectativas, el sector energético es uno de los principales responsables del ajuste en la previsión de crecimiento de la economía, pero también… de su impulso, coincidieron analistas.

En los primeros tres meses de 2014, la producción total de crudo de Petróleos Mexicanos (Pemex) promedió dos millones 492 mil barriles diarios, 2.04 por ciento menos que en el mismo trimestre del año anterior.

Dicha precipitación a la baja fue señalada por el propio secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, como uno de los principales factores por los que se tuvo que ajustar la previsión de crecimiento de 2014 a 2.7 por ciento.

Para Arturo Carranza, analista de Solana Consultores, la producción de hidrocarburos tiene la capacidad para ser el motor de la economía que impulse a los demás sectores si se logran aprobar las leyes secundarias lo antes posible.

“La economía funciona en parte con base en las expectativas que tengan los consumidores y que tengan los actores, y en este papel la reforma energética tiene una importancia muy alta, no tanto por el papel sino meramente por las expectativas.

“Ahora, ¿Cómo crecer? De concretarse la reforma energética, las leyes secundarias van a dar un mensaje claro y sobrio con respecto a un panorama positivo”, señaló el experto.

Luis Miguel Labardini, socio de Marcos y Asociados, dijo que es vital no perder de vista que México necesita una economía diversificada, pues si bien la reforma energética generará nuevas industrias e inversiones, es riesgoso apostarle todo al sector.

“El sector petrolero proporciona afortunadamente una proporción relativamente pequeña de la economía total como porcentaje del Producto Interno Bruto y como porcentaje de la balanza comercial, afortunadamente, porque quiere decir que México es un país más sano que por ejemplo Venezuela, donde más de 80 por ciento de la economía depende del petróleo”, explicó.

El sector petrolero ya no puede dar más de sí como está operando actualmente, sin embargo, el efecto de las reformas no se verá en el corto plazo, coincidieron.

Los nuevos operadores estarían demandando muchos servicios, de los cuales una parte importante serían locales, lo que haría que se desarrollen otras industrias como la fabricación de equipos, maquinaria y componentes, la construcción de embarcaciones en astilleros mexicanos, añadió Labardini.

“Ese efecto multiplicador sólo lo vamos a poder conseguir en el momento en que ya no tengamos un monopolio y tengamos la participación de muchas otras compañías petroleras en 2020”, dijo.