Economía

¿Se acabó la abundancia para las monarquías árabes?

Ante la caída de los precios del petróleo, las monarquías árabes tendrían que revaluar sus ambiciosos programas de inversiones, poniendo un freno a una década de abundancia.
Bloomberg
26 diciembre 2014 16:42 Última actualización 29 diciembre 2014 12:35
Rey

El Rey de Arabia Saudita, Abdullah II, ha destinado más de 130 mil millones de dólares para vivienda y generación de empleo. (Bloomberg)

El auge que adornó las monarquías árabes del Golfo Pérsico con relucientes torres, abultó sus fondos soberanos y mantuvo en gran medida bajo control la agitación podría haber llegado a su fin en tanto los precios de petróleo cayeron casi un 50 por ciento en los últimos seis meses.

Los emiratos utilizaron la riqueza petrolera para rehacer su región. Entre los principales hitos se encuentran islas creadas por el hombre en tierras recuperadas, así como centros financieros, aeropuertos y puertos que convirtieron el desierto árabe en un centro de la banca y el turismo. También se utilizó el dinero para contener la agitación social que se extendió por Oriente Medio durante la Primavera Árabe.

“La región tuvo diez años de abundancia”, dijo Simon Williams, economista jefe de HSBC Holdings Plc para Europa central y del este, Oriente Medio y el norte de África. “Pero esa década de abundancia se acabó. La caída de los precios del petróleo afectará el desempeño en el corto plazo, aun cuando los parachoques del Golfo sean lo suficientemente poderosos como para garantizar que no haya crisis”.

El crudo Brent, que promedió 102 dólares el barril desde fines de 2009, se desplomó a alrededor de 60 dólares a fines de la semana pasada. La caída se aceleró luego de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo, cuyo primer productor es Arabia Saudita, decidieron en noviembre mantener la producción sin cambios.

Con el barril a 65 dólares, los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo, que albergan alrededor de un tercio de las reservas de crudo del mundo, tendrían un déficit de presupuesto total de alrededor de 6 por ciento del producto interno bruto, según Arqaam Capital, banco de inversión con sede en Dubai.

PRONÓSTICO DE PRODUCCIÓN 

Un petróleo más barato “obligará a una reevaluación del ambicioso programa de inversiones en infraestructura” en la región, señaló el Banco Nacional de Qatar en un informe. Una excepción probablemente sea Qatar, que gastará en infraestructura para ser la sede donde se disputará la final de la Copa del Mundo de fútbol en 2022, dijo el BNQ. La baja del precio del petróleo ya ha llevado a los economistas a rebajar sus cálculos de crecimiento del año que viene para Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, de acuerdo con los datos que reunió Bloomberg.

Los gastos del CCG no han resuelto problemas como el alto desempleo juvenil, en especial en Arabia Saudita, donde el índice estuvo cerca del 30 por ciento en 2013, según el Fondo Monetario Internacional. Pese a que el crecimiento total del empleo promedia cerca del 8.5 por ciento, el de los sauditas fue de 4.6 por ciento entre 2010 y 2012, dijo el FMI en julio del año pasado.

El gasto contribuyó a aislar a las monarquías de los levantamientos de 2011.

Ese año, el rey Abdullah de Arabia Saudita destinó 130 mil millones de dólares para crear empleo, construir viviendas y elevar los salarios, mientras que Qatar asignó 8 mil 200 millones de dólares a aumentar las pensiones y la remuneración de los empleados públicos. Cuando estallaron las protestas en Bahrein, el único país del CCG que experimentó gran agitación, y en menor medida en Omán, sus vecinos del Golfo ofrecieron 20 mil millones de dólares en asistencia.

“La gran pregunta a largo plazo es cómo hará el Golfo Pérsico para generar crecimiento si no puede recurrir a niveles cada vez más altos de gasto público”, dijo Williams de HSBC.