Economía

Rousseff advierte sobre versión moderna de golpe de Estado en Brasil

El gobierno izquierdista volvió a ser criticado duramente esta semana por proponer un paquete de austeridad de 17 mil millones de dólares que prevé la reinstauración de impuestos abolidos como forma de combatir el déficit, así como recortes en el área social.
Agencias
16 septiembre 2015 10:32 Última actualización 16 septiembre 2015 10:37
ME Brasil protestas

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RÍO DE JANEIRO.- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, que enfrenta la amenaza de una impugnación y llamados a renunciar por parte de políticos opositores, dijo en una entrevista con una radio que utilizar una crisis como un mecanismo para llegar al poder es una "versión moderna de un golpe de Estado".

El gobierno izquierdista volvió a ser criticado duramente esta semana por proponer un paquete de austeridad de 17 mil millones de dólares que prevé la reinstauración de impuestos abolidos como forma de combatir el déficit, así como recortes en el área social.

Desde hace meses las perspectivas de la economía brasileña no cesan de empeorar, con una desaceleración que ha azotado especialmente a la industria y ya ha provocado un repunte del desempleo y una caída del consumo.


La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) rebajó hoy en un informe los pronósticos de crecimiento para 2016, y prevé que Brasil sufra una recesión del 2.8 por ciento este año y del 0.7 por ciento para el próximo.

De esta forma, el organismo empeora sus perspectivas para la mayor economía de América Latina, que en el anterior estudio de la OCDE preveía una caída del Producto Interno Bruto (PIB) del 0.8 por ciento para 2015 y un crecimiento del 1.1 en 2016.

La mandataria brasileña sostuvo que es “fundamental tener mucha calma en este momento” de recesión económica, que provocó una caída del PIB del 2.6 por ciento en el primer semestre, y criticó a aquellos que piden su salida del poder.

“Hay personas que apoyan que cuando peor, mejor. En el área de la economía, de la política. Todas ellas están esperando una oportunidad para navegar en aguas turbias”, afirmó Rousseff.

De esta forma se refería a los pedidos de varios partidos políticos para que el Congreso vote un impeachment (juicio político) contra la presidenta, una maniobra que Rousseff calificó hoy de “versión moderna de golpe de Estado”.


Brasil sufre su peor recesión en 25 años y fiscales están indagando en un enorme escándalo de corrupción surgido en el seno de la compañía estatal Petrobras, pero los investigadores no han presentado evidencia que implique a la presidenta, cuya popularidad se ha hundido a mínimos históricos.

Con información de Reuters y Notimex.