Economía

'Romance' entre China
y Latinoamérica va viento en popa

México, Brasil y Perú se han convertido en los principales receptores de las inversiones chinas en Latinoamérica, puesto que han captado la mayoría de los 100 mil millones de dólares que han llegado a Latinoamérica desde el país asiático.
Leticia Hernández
26 junio 2017 21:28 Última actualización 26 junio 2017 21:28
China

La entrada de inversiones chinas a Latinoamérica ha tenido beneficios en varias dimensiones, concluye el reporte. (Bloomberg)

China tiene un enfoque estratégico sobre Latinoamérica hacia donde ha destinado más de 110 mil millones de dólares en flujos de inversión extranjera directa desde 2003 convirtiendo a Brasil, Perú y México en sus principales receptores y según expertos, este romance va viento en popa haciendo de lado a Estados Unidos.

La mayoría de los 110 mil millones de dólares que han llegado a América Latina ha sido en los últimos cinco años con un marcado giro en la relación hacia una mayor diversificación en los sectores con mayor potencial de crecimiento, aunque todavía más del 50 por ciento de los flujos son a través de materias primas.

El aspecto de la relación está cambiando con una creciente participación en diversos sectores como minería, telecomunicaciones, electrónica, industria automotriz, energías renovables y sector financiero, expuso Ángel Melguizo, jefe de la Unidad de Latinoamérica y el Caribe del Centro de la OCDE, co autor del reporte Chinese FDI in Latin America: New Trends with Global Implications, desarrollado en colaboración con el Atlantic Council y patrocinado por HSBC.

“Los 110 mil millones de dólares en inversiones en los últimos 13 años confirman que Latinoamérica y China son socios muy fuertes y nuestras expectativas es que el comercio entre éstos se duplicará en los próximos 10 años”, señaló durante el panel celebrado en la sede del Atlantic Council y transmitido vía web desde Washington.

La entrada de inversiones chinas a Latinoamérica ha tenido beneficios en varias dimensiones, concluye el reporte. Han sido un soporte para retomar el crecimiento tras la significativa caída en los precios de las materias primas, ha ayudado a reducir las restricciones regulatorias para la inversión extranjera en la región y a resolver los retos en infraestructura y cambio climático.

Sin embargo, José Juan Ruiz, economista jefe y gerente del departamento de Análisis del Banco Interamericano de Desarrollo (IDB, por sus siglas en inglés), advirtió que temas como estado de derecho y transparencia son importantes para el futuro desarrollo de la relación.

“El impacto más disruptivo de China en América Latina se dará cuando el gigante asiático abra su mercado interno. Eso tendrá un impacto directo en Latinoamérica, no sé cuándo suceda pero sucederá y la buena relación con China de las empresas latinoamericanas les dará un bono en la participación en ese mercado”, según vislumbra el especialista.

Las compañías chinas significaron más del 10 por ciento de los flujos de IED en 2016, comparado menos del 2 por ciento una década atrás, señala el estudio. Brasil representa más de la mitad de las inversiones china en Latinoamérica con 61 mil millones de dólares recibidos entre 2003 y 2016, seguido de Perú y México con 18 mil y 6 mil millones de dólares, respectivamente.

EL IMPACTO SOBRE ESTADOS UNIDOS

El fortalecimiento de los vínculos comerciales y económicos entre China y Latinoamérica tendrá un efecto sobre Estados Unidos reduciendo su peso no sólo en participación de mercado, sino incluso en el aspecto político, según expuso Sérgio Amaral, embajador de Brasil en Estados Unidos.

“El impacto en Estados Unidos es la competencia con China por tener presencia en Latinoamérica. Estados Unidos puede perder crecimiento en su participación en el mercado, en la economía e incluso en el aspecto político”, dijo.

La decisión del presidente Donald Trump de salir del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), hace pensar que la relación entre China y Latinoamérica continuará progresando, consideró el representante del gobierno carioca en Estados Unidos.

“Las complementaridades entre China y Latinoamérica aseguran una relación sustentable en el largo plazo”, apuntó.

En esta misma tónica, Claire Reade, de USTR para China y Consejero Senior en Arnold & Porter Kaye Scholer, destacó que la forma en la que China ha entrado a Latinoamérica no ha sido en posición de líder, sino identificando oportunidades que permiten a los gobiernos de esta región alcanzar objetivos nacionales.

Reconoció que hay posibilidad de que México también fortalezca sus vínculos con China, según lo que resulte en la renegociación del TLCAN.