Economía

Reforma petrolera creará nuevo mercado regional

10 febrero 2014 4:51 Última actualización 19 agosto 2013 5:49

[Análisis expone que verdadera integración energética requiere cambios / Cuartoscuro] 


 
Roxana González García
 

Estados Unidos, Canadá y México consideran que la propuesta de reforma petrolera, presentada por el Presidente Enrique Peña Nieto la semana pasada, permitirá a los tres socios avanzar en la liberalización e integración de un nuevo mercado energético en América del Norte, que aumentará la competitividad internacional de la región.
 
 
De acuerdo con un primer análisis de la iniciativa, efectuado por el Grupo de Trabajo sobre Energía, que componen el Ministerio de Recursos Naturales de Canadá, el Departamento de Energía de EU y la Secretaría de Energía de nuestro país, de concretarse también rendirá resultados positivos en la seguridad del abasto, mediante “una integración efectiva de los sistemas de distribución ubicados en las zonas de frontera, así como una mayor cooperación entre actores públicos y privados del sector”.
 
 
“Se avanzará --insiste-- en fortalecer los mercados energéticos de América del Norte facilitando las inversiones para la infraestructura y la promoción de mejoras tecnológicas mediante la producción y distribución confiable, además de altentar la cooperación para identificar las mejores prácticas, actualizando regulaciones e impulsando tanto la eficiencia como el ahorro de energía”.
 

Alianza en Waco
 
 
Según el documento, la propuesta del Ejecutivo mexicano constituye una oportunidad para lograr la integración del subcontinente que los gobiernos de los tres países plantearon desde 2005, cuando crearon en Waco, Texas, la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN), hoy Cumbre de Líderes de América del Norte.
 
 
Asevera que hoy en día el mercado energético de Canadá y Estados Unidos está adecuadamente integrado, como resultado, primero, de la puesta en marcha del Acuerdo de Libre Comercio entre ambos en 1988, y luego, por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte al que se añadió México en 1994, por lo que el mayor desafío que se presenta para aprovechar los beneficios de una “verdadera integración energética sobre una perspectiva regional”, es la necesidad de concretar las reformas de México en el sector.
 
 
América del Norte --añade-- tiene el potencial para liderar importantes áreas de desarrollo tecnológico que pueden contribuir a hacer más eficiente la producción energética, así como investigar y desarrollar tecnologías de punta que pudieran contribuir a apoyar a otros países en el reto de expandir la oferta energética de una manera sustentable.
 
 
Para ello, no obstante, el análisis recomienda trabajar con los sectores privados líderes en los tres países, a fin de identificar las áreas más promisorias de cooperación para el desarrollo de tecnologías limpias y seguras.