Economía

Refinería de Salina Cruz reinicia operaciones tras daños por incendio

La refinería de Pemex en Salina Cruz, Oaxaca, retomó sus operaciones de producción de gasolina, diésel y turbosina, luego de 60 días de inactividad tras un incendio ocurrido a mediados de junio.
Corresponsal Alfonso Cruz
22 agosto 2017 17:29 Última actualización 22 agosto 2017 17:56
Salina Cruz

EE

La refinería Antonio Dovalí Jaime de Salina Cruz, Oaxaca, reinició este martes sus actividades y la producción de 180 mil barriles diarios de gasolina, diésel y turbosina tras 60 días de inactividad a consecuencia de la explosión e incendio registrados el 14 de junio.

Luego de cuatro semanas de pruebas, por freno a causa de una tromenta tropical que afectó la planta en la costa sur, causando un desbordamiento de petróleo que luego se incendió, la paraestatal inició con el trabajo y se espera que hoy mismo se generen los primeros 180 mil barriles diarios de los derivados del petroquímico, confirmó el representante regional de comunicación corporativa de Petróleos Mexicanos (Pemex), José Franco Azuara.

La falta de estos combustibles generó incluso la importación en dos ocasiones de gasolina de Estados Unidos, debido a que había de cumplir los requisitos de venta con clientes ya pactados, en el litoral del Pacífico Mexicano.

El pasado 30 de julio comenzaron las pruebas de presión, producción y conversión de los productos, y finalmente se dio luz verde para reiniciar formalmente el trabajo suspendido durante 70 días que de acuerdo con fuentes de la misma refinería, pudieron haberse dejado de importar 12 millones 600 mil barriles de gasolina, diésel y turbosina.

Una fuente de la misma paraestatal, informó que Pemex dejaba de ganar al día, alrededor de 360 millones de pesos por la falta de operaciones y durante estos 70 días, la cifra de pérdidas pudo haber alcanzado los 25 mil millones de pesos.

A raíz de las tormentas tropicales Beatriz y Calvin, la zona del Istmo de Tehuantepec recibió la mayor cantidad de lluvia de todo el estado, que se reflejó en la inundación del cuarto de máquinas y bombeo de la refinería que al intentar comenzar a retirar el agua almacenada se generó un cortocircuito que alcanzó un depósito de 500 mil litros de petróleo crudo, iniciándose la conflagración que dejó un saldo inicial de un bombero muerto y ocho trabajadores lesionados.