Economía

¿Quiere construir un gasoducto? Espere, puede tomar algunos años

Chesapeake, Exxon Mobil y Qatar Petroleum son algunos de los nombres que han esperado años por la aprobación de las autoridades para construir gasoductos, aunque esto signifique tener detenidas inversiones de miles de millones de dólares.
Bloomberg
21 julio 2016 18:4 Última actualización 21 julio 2016 19:1
gasoducto en Sonora (Foto: Demian Duarte/El Financiero)

gasoducto en Sonora (Foto: Demian Duarte/El Financiero)

Seiscientos días y contando. Ese es el tiempo que lleva esperando un desarrollador para construir un gasoducto de siete millas (equivalente a 11 kilómetros), mientras que algunos proyectos hace tres años que están en el limbo.

El proyecto de 29.8 millones de dólares de Chesapeake Utilities en Pensilvania y Delaware es necesario para reducir los cuellos de botella del transporte de gas desde la formación de shale de Marcellus, según Jeff Tietbohl, vicepresidente de la división Eastern Shore Natural Gas de Chesapeake.

Los reguladores aprobaron el proyecto el jueves tras pedir cambios en el trazado del gasoducto para minimizar el impacto ambiental y alejarlo de las zonas de viviendas.

Chesapeake no está sola. En tanto los desarrolladores proponen nuevas tuberías para transportar gas shale --el producto estrella estadounidense--, el tiempo promedio para obtener la autorización federal desde comienzos de 2015 aumentó a sesenta días, muestran datos de Bloomberg Intelligence.

La demora deprime los precios y obliga a algunos productores a cerrar pozos de la cuenca de Marcellus, la más prolífica de los Estados Unidos, donde se prevé que la producción caerá por sexto mes consecutivo en agosto después de llegar a su máximo en febrero, de acuerdo con datos oficiales.

“Para un proyecto de gasoducto de la magnitud que planeamos, esto es decepcionante”, dijo Tietbohl en una entrevista telefónica. “Claramente, es un tiempo más largo del que habíamos previsto”.

Estados Unidos se ha convertido en el mayor productor de gas del mundo al utilizar tecnologías de perforación avanzadas para llegar a reservas de shale antes difíciles de explotar.

Construir los enlaces que se necesitan para llevar el combustible que usan las centrales eléctricas a los consumidores ha resultado más difícil debido a la oposición de los grupos ambientalistas y a revisiones más largas de la Comisión Federal de Regulación de la Energía (FERC, por sus siglas en inglés).

La comisión no accedió a efectuar declaraciones.

“Los proyectos, en especial en el noreste, se topan con dificultades en el proceso de otorgamiento de permisos a través de la FERC y el proceso de permisos del estado”, explicó telefónicamente Colette Breshears, analista de gas natural de Genscape de Louisville, Kentucky. “La FERC está un poco más lenta”.

Williams Partners presentó una solicitud hace más de tres años para iniciar las obras de su gasoducto Constitution de 124 millas (200 kilómetros), que brindará servicio en el noreste. El proyecto quedó en el limbo luego de que los reguladores descubrieron que una solicitud de permiso ambiental no cumplía con los requisitos del estado.

Exxon Mobil y Qatar Petroleum, solicitaron autorización para construir la terminal de exportación Golden Pass de 10 mil millones de dólares en Sabine Pass, Texas, hace más de dos años. Todavía están esperando.

Eso está muy bien para Tyson Slocum, director de energía de Public Citizen en Washington, que dijo que los reguladores deberían estudiar los gasoductos más minuciosamente aun cuando eso signifique demoras más largas.

“La revisión actual de impacto ambiental es demasiado limitada”, dijo telefónicamente Slocum el 19 de julio. “Lo más importante es que las cosas salgan bien, no que salgan rápido”.

Desde 2009, la aprobación para la construcción de gasoductos se lleva, en promedio, 382 días, de acuerdo con un reporte de Brandon Barnes, un analista de Bloomberg Intelligence.