Economía

Política comercial ‘de espejo’ causa miedo en EU

Si México aplica impuestos a las importaciones estadounidenses como respuesta a la medida propuesta en Washington, sería como "dispararle" a la cartera de los consumidores de ambos países, coincidieron representantes de diversos sectores comerciales.
Valente Villamil | Dainzú Patiño
22 febrero 2017 23:48 Última actualización 23 febrero 2017 5:5
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La aplicación de una 'política espejo' en materia de impuestos, afectará la economía de los consumidores mexicanos y estadounidenses. (Bloomberg)

En Estados Unidos, varios sectores temen que México aplique políticas espejo si Washington instaura impuestos a las importaciones.

“Iría en ambos sentidos, y yo digo que estos países a los que les impondríamos impuestos a sus productos que mandan a EU, a su vez impondrían impuestos a nuestros productos”, dijo Walter Tobin, presidente de la Asociación de Representantes Electrónicos (ERA, por sus siglas en inglés), que agrupa a productores, representantes y distribuidores de electrónicos en EU.

Implementar este tipo de medidas, agregó Tobin, sería como “dispararle” a la cartera de los consumidores de ambos lados de la frontera, por lo que el empresario mantiene esperanzas en que los políticos en su país desistan de este tipo de impuestos.

Aún así, estas amenazas podrían ser cumplidas mediante una reforma fiscal con la que, desde el Partido Republicano, se plantea imponer impuestos a las importaciones y exentar a las exportaciones.

FOCOS
El contexto. El gobierno de Estados Unidos está en vías de presentar su nuevo plan fiscal, que contemplaría un impuesto especial para frontera llamado BAT.

De fondo. La industria textil de Nortamérica es una de las que están menos preocupadas por tener una “guerra comercial” con México, aunque favorecen al TLCAN.

La vigencia. Los expertos afirman que la imposición de nuevas tarifas fiscales tendría que ser de manera paulatina en el transcurso de los siguientes años.


En este sentido, aunque Trump no ha sido claro en cuanto a lo que piensa de la propuesta de legisladores de su partido, la misma Casa Blanca ha mencionado la posible creación de un impuesto fronterizo contra los países con los que EU mantiene una balanza superavitaria, aunque tampoco han sido específicos.

Pete García, miembro de la Cámara de Comercio EU-México en el sur de Texas, aboga por mantener el TLCAN, modernizarlo y no implementar medidas que obstaculicen el comercio.

“También el producto exportado de EU llevará un impuesto, ya que los países reaccionarán con sus propios impuestos haciendo el producto menos competitivo con otras países”, dijo el empresario.

En el ámbito académico, el sentimiento es similar, pues para Thomas Tunstall, de la Universidad de Texas en San Antonio, México podría reaccionar de la misma forma, impactando significativamente en el flujo comercial entre ambos países, que son socios claves uno del otro.

“Es muy posible que México pueda implementar aranceles como represalia a bienes de Estados Unidos que van a México, lo que ya ha sucedido en el pasado”, dijo el experto en temas comerciales.

TEXTILES, SIN PREOCUPACIONES
Sin embargo, algunos sectores en EU, como el textil, no ve con malos ojos la idea de instaurar impuestos a las importaciones, ya que lo interpretan como la implementación de una tarifa a productos extranjeros.

“No me preocupa una guerra comercial entre EU y México”, dijo Lloyd Wood, vocero del Consejo Nacional de Organizaciones Textiles (NCTO, por sus siglas en inglés).

Sin embargo, Wood precisó que la NCTO aboga por mantener el TLCAN que, sin embargo, debería ser ajustado para impedir que Canadá y México importen insumos textiles que después envían a EU.
“Nuestra posición con respecto al TLCAN es no lo tiren porque representa 50 por ciento de nuestras exportaciones, unos 11 mil millones de dólares”, dijo Wood.

NO AL CONTRAGOLPE
Frente a medidas fiscales como el posible ajuste fronterizo (BAT, por sus siglas en inglés), México podría establecer una tasa de impuesto a las importaciones provenientes de Estados Unidos.

No obstante, esto estaría en contra de los estatutos de la Organización Mundial de Comercio (OMC) dado que la medida iría directo a un país específico, lo que sería diferente al BAT, ya que éste “es una ley que aplicaría cuando importas de cualquier país, ya sea Corea o México”, explicó Margarita Escalante, abogada y consejera legal de la firma Miller Canfield con sede en Chicago.

A diferencia de la imposición de un impuesto a las importaciones estadounidenses, se esperaría que el BAT se aplique gradualmente. Por ejemplo, si no van a ser deducibles las importaciones, se espera que por un periodo se pueda deducir el 100 por ciento, en otro el 90, en otro el 80 por ciento, hasta llegar a cero deducciones, o alguna fórmula similar, detalló.

“Las empresas americanas podrían aun importar productos mexicanos dado que el peso estaría debilitado y el costo del producto, por lo tanto, reducido al contabilizarlo en dólares”, dijo.

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