Economía

Pedir prestado a familiares ya te podría generar historia crediticia

La startup Prestadero lanzó una modalidad que es fondeada por conocidos, pero cuyos pagos sí son reportados al Buró de crédito por lo que se convierten en créditos formales que generan historial.
Redacción
28 noviembre 2017 16:10 Última actualización 28 noviembre 2017 18:26
Crédito y préstamos personales. (Shutterstock)

Crédito y préstamos personales. (Shutterstock)

La startup Prestadero lanzó la modalidad ‘Préstamos sin Buró’, pensada en quienes están en el Buró de crédito, que no tienen un buen historial crediticio o en su defecto que no lo tienen.

La empresa que ha entregado cerca de 207 millones de pesos en préstamos desde su fundación, es la primera en formalizar los préstamos a personas con historiales malos, esto con la intención de ampliar la inclusión financiera.

“Nos dimos cuenta que estábamos rechazando 94 por ciento de los créditos, sobre todo por el historial crediticio de los solicitantes”, explica Gerardo Obregón, director general de Prestadero.

Esta modalidad está pensada en quienes no tienen historial crediticio y quieren empezar a formar uno, pero pidiendo a sus familiares amigos en lugar de una institución bancaria, o en su defecto en quienes ya no pueden pedirle al banco por su mal historial.

Los Préstamos sin buró permiten al solicitante que únicamente sus familiares y amigos le fondeen los créditos, que pueden ir de 10 mil a 250 mil pesos sin avales ni garantías.

A diferencia de hacerlo por fuera de familiar a solicitante, hacerlo con Prestadero permite que el solicitante pueda recuperar su historial y empezar a generar historia crediticia positiva, ya que los pagos de los créditos son reportados al Buró.

Los préstamos son 100 por ciento online y a plazos de 12 a 36 mensualidades fijas. La tasa anual fija es de 30 por ciento, misma que va al familiar o amigo que fondeó el crédito y se cobra al solicitante una comisión de apertura del 5 por ciento y al prestamista de 1 por ciento.

En México según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera del Inegi, de la población de entre 18 y 70 años, únicamente 22 millones de mexicanos tienen acceso a créditos formales y hasta 20 millones tienen préstamos y créditos informales, hechos por amigos y familiares, pero que nos les generan historial alguno.