Economía

OCDE urge a iniciar una segunda etapa de reformas en México

José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, consideró que con una segunda etapa de reformas se obtendrá el mayor beneficio posible de las primeras reformas estructurales ya aprobadas.
Jeanette Leyva
16 octubre 2015 14:22 Última actualización 16 octubre 2015 19:35
José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE

José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, durante el foro Impulsando México (Edgar López/El Financiero)

México debe trabajar en una segunda etapa de reformas estructurales en donde debe incluirse mejorar el Estado de derecho, la justicia, la lucha contra la corrupción e incrementar la transparencia.

José Angel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), dijo este viernes que esta segunda etapa de reformas son fundamentales, porque con ellas se logrará obtener el mayor beneficio posible de las primeras reformas estructurales ya aprobadas.

En el marco del foro Impulsando México “El Futuro después de las Reformas” organizado por El Financiero/Bloomberg y el Grupo Financiero Interacciones, Gurría Treviño, consideró que la reforma para tener un mejor Estado de derecho es fundamental, para ver los resultados de las reformas hoy aprobadas como en telecomunicaciones, energética, financiera, educativa, entre otras.

En las reformas pendientes, Fréderic García, presidente del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales y Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del Consejo Coordinador Empresarial coincidieron en que la reforma pendiente es la de mejorar el Estado de Derecho.

García, indicó es que la impartición de justicia en el país no está acorde a lo que el país requiere, por lo que es uno de sus grandes problemas.
Gutiérrez Candiani indicó que los dos grandes temas en los que país debe trabajar es en mejorar el Estado de derecho y la parte de impunidad, ya que se afecta a la sociedad.

Gurría Treviño explicó que también uno de los enormes problemas del país, es el tema de la desigualdad.

“México tiene uno de los niveles más altos de la OCDE de desigualdad, probablemente del mundo, América Latina es el continente más desigual del mundo, no el más pobre y México no canta mal las rancheras en materia de desigualdad”.

Esos niveles de desigualdad son “insostenibles y son el caldo de cultivo” para todo tipo de problemas, como crimen organizado, frustraciones de los jóvenes que les prometimos mejores empleos, y además limitan la capacidad de crecimiento del país. A mayor desigualdad menor crecimiento.