Economía

Nuevo AICM llegará
a niveles máximos
hasta 2060

El nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México dará mayor conectividad y competitividad al país, será construido en terrenos federales de 4 mil 430 hectáreas y empleará a más de 600 mil trabajadores durante su operación.
Claudia Alcántara/Eduardo Ortega
04 septiembre 2014 0:25 Última actualización 04 septiembre 2014 5:5
Nuevo Aeropuerto

El nuevo AICM contará con tres pistas que atenderá a 50 millones de pasajeros anualmente. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO.- Un techo monumental que simula una gigantesca red, así como un museo en el centro del edificio principal y elementos del escudo nacional, serán algunos de los puntos que distinguirán al nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), que se encontrará entre los tres más grandes del mundo hacia 2060.

En su primera fase, el nuevo AICM además de una nueva terminal, contará con una torre de control y tres pistas, que podrán dar servicio a 50 millones de pasajeros por año y permitirá atender la demanda necesaria de transporte de viajeros de los próximos 10 años, a partir de 2018, cuando se estima podría terminarse.

“La capital del país contará con un aeropuerto de calidad mundial”, dijo Gerardo Ruiz Esparza, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), en la presentación del nuevo AICM.

La inversión que requerirá el proyecto en esta primera etapa asciende a 168 mil 800 millones de pesos y se construirá en terrenos federales de 4 mil 430 hectáreas, detalla el documento “Visión Integral”, de la SCT.


El año pasado, el aeropuerto actual movilizó a 31.5 millones de pasajeros, por lo que con el nuevo, la capacidad crecería 61 por ciento.
Gilberto López Meyer, director general de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, explicó que las pistas se irán construyendo conforme a los requerimientos de los viajeros, por lo que en los siguientes 20 años se seguirá edificando.

Desde este jueves se comenzarán a realizar los primeros movimientos de tierra y obras hidráulicas indispensables para poder iniciar la construcción y garantizar que no se inunde el proyecto, anticipó.
De forma paralela, se prepararán los proyectos ejecutivos de construcción del edificio.

La capacidad final del nuevo AICM será de 120 millones de pasajeros al año, lo cual se alcanzará en 2060, precisó Federico Patiño, director financiero del proyecto.

“Esto le da una expectativa de crecimiento a la aviación mexicana para los próximos 50 a 60 años”, destacó López Meyer.

En número de slots (horarios de aterrizaje y despegue) con las tres pistas previstas en la primera etapa, aumentarán de 61 máximos por hora, a 90 por hora, destacó López Meyer.

Esto equivaldrá aproximadamente a 550 mil operaciones por año. En puertas de contacto contará con 94 y 42 remotas.

VANGUARDIA

Para el diseño arquitectónico, el gobierno recibió ocho propuestas de distintos despachos y esta semana eligió el del británico Norman Foster, ganador del premio Pritzker, y Fernando Romero, yerno de Carlos Slim. El consejo asesor técnico dio a conocer el martes pasado a las 9:50 de la mañana al ganador del proceso de selección en el que participaron ocho despachos.

La construcción del nuevo aeropuerto generará 160 mil empleos y 600 mil en su operación, añadió Eruviel Ávila, gobernador del Estado de México, durante el evento.

Los terrenos en los que se construirá el proyecto se localizan en la zona federal del vaso del ex Lago de Texcoco, en superficie adyacente al actual AICM, en la zona oriente del Valle de México, entre los municipios de Atenco, Ecatepec y Texcoco, especifica el sitio web Proyecto del Aeropuerto de la Ciudad de México, lanzado ayer por el gobierno federal.

Adicionalmente, el nuevo AICM será sustentable, pues buscará obtener la certificación LEED Platino, que es el nivel más alto que puede recibir cualquier inmueble y se asigna a los que llegan a 80 puntos o más dentro de esta calificación.

Los puntos se generan al satisfacer criterios específicos de construcción sustentable, como la ubicación, ahorro de agua, energía, materiales, calidad ambiental de los interiores, así como innovación en diseño, de acuerdo con información del US Green Building Council.

El nuevo AICM tendrá elementos de eficiencia energética, de ahorro de agua, movilidad sustentable, así como para la separación de residuos.
“No le va a quitar el agua a ninguna región, al contrario, se hará la limpieza de nueve ríos y evitará inundaciones”, dijo Ávila.

El presidente Enrique Peña anticipó que en los terrenos donde se encuentra actualmente el AICM se construirán áreas verdes, escuelas y centros de trabajo, así como vivienda y se invertirá en obras para facilitar el acceso al nuevo aeropuerto.

Entre las vialidades que se encuentran en análisis están la ampliación del Viaducto Río de la Piedad, una conexión con Periférico, la modernización y ampliación del Circuito Mexiquense y la creación de nuevas vías perimetrales al nuevo AICM.

En materia hidráulica, se crearán mil hectáreas de nuevas lagunas, las cuales triplicarán la capacidad de regulación de la zona hasta en 38 millones de metros cúbicos, limitando el riesgo de inundaciones.
Adicionalmente, se construirán 24 plantas de tratamiento de agua, que aumentarán la capacidad de tratamiento disponible y se entubarán 25 kilómetros de drenaje a cielo abierto.

PROYECTO AUTOFINANCIABLE

Durante la presentación formal del proyecto, el presidente Enrique Peña Nieto dijo que la construcción del nuevo aeropuerto será “autofinanciable”.

En un acto realizado en Los Pinos, detalló que el proyecto requerirá una inversión de 120 mil millones de pesos, que se financiarán de los ingresos que genere el actual aeropuerto y de la nueva terminal cuando inicie operaciones en su primera fase.

“En pocas palabras, añadió, esta obra de grandes beneficios para el país, en gran medida se pagará por sí misma; ello permitirá que su propiedad y operación queden a cargo del Estado mexicano”, afirmó.