Economía

México va por 50% de electricidad limpia para 2050

El país se trazó como meta que para la mitad del siglo XXI, al menos el 50 por ciento de la electricidad que produce provenga de fuentes renovables.
Sergio Meana
08 mayo 2017 17:45 Última actualización 09 mayo 2017 5:0
El Palacio Muncipal de Mérida tendrá energía renovable. (Yoisi Moguel)

En el 2018 fábricas o acereras, por ejemplo, deberán consumir mínimo cinco por ciento de su consumo de energías renovables. (Yoisi Moguel)

Este martes fueron anunciadas las bases de licitación de la Tercera Subasta Eléctrica de México en la que por primera vez empresas privadas, caracterizadas por ser grandes consumidores de luz, podrán comprar energía directamente de generadores solares o eólicos.

La Secretaría de Energía ha impuesto límites mínimos de consumo de energía limpia a los grandes consumidores, por lo que para ellos es importante cumplir con estos requisitos, pues de lo contrario son sujetos de importantes multas.

En el 2018 fábricas o acereras, por ejemplo, deberán consumir mínimo cinco por ciento de su consumo de energías renovables, porcentaje que irá incrementando hasta el 2021 cuando deberán consumir 13.1 por ciento, recordó el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell.

Por eso, la importancia de estas subastas que en esta tercera ocasión tiene como novedad que no solo la CFE comprará energía sino cualquier empresa privada que calcule que luego puede revenderla a una empresa como Cemex, que estuvo presente en la presentación de las bases.

“Esta subasta se distingue porque por primera vez está abierta a compradores diferentes que como entidades de carga podrán comprar la energía, la potencia y los certificados, esto representa la transición hacia un verdadero Mercado Eléctrico. En la práctica esto significa que los compradores adquieran la energía limpia directamente de los generadores”, señaló Coldwell.

Un mecanismo importante en esta tercera subasta, de acuerdo con analistas y participantes, es la cámara de compensación.

Este mecanismo hará posible y vigilará los contratos entre, por ejemplo, una empresa que genere energía eólica como Vestas y una vidriera del norte del país.

Eduardo Meraz Ateca, director general del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), explicó que la cámara de compensación es prácticamente la forma de administrar los contratos bilaterales entre privados.

“Tiene la misión de ser la contraparte de la firma de los contratos con los compradores y los vendedores”, comentó el funcionario.