Economía

México no puede darse el lujo de tener más inflación: Carstens 

Durante su intervención en la entrega del "Premio Contacto Banxico", el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, dijo que México no puede darse el lujo de tener más inflación bajo el pretexto de que eso podría estimular la economía.
Notimex
05 diciembre 2015 11:15 Última actualización 05 diciembre 2015 11:15
Módulo especial Agustín Carstens, Banco de México. (Especial)

Módulo especial Agustín Carstens, Banco de México. (Especial)

El gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens, señaló que el país no puede darse el lujo de tener más inflación, bajo el pretexto "falaz", de que eso podría estimular la economía.

Durante su intervención en la entrega del "Premio Contacto Banxico", aseguró que la inflación es el impuesto más regresivo, por lo que no se debe olvidar del peligro que representa y de las consecuencias que provoca su incremento desmedido.

"La inflación no es una mera curiosidad histórica, no caigamos en la ingenuidad de pensar que podemos desentendernos, no pensemos que podemos darnos el lujo de tener más inflación con el pretexto falaz de que eso podría estimular la creación de empleo, el incremento de los ingresos o las utilidades de las empresas, o que nos daría espacio para aumentar de golpe los salarios sin tomar en cuenta la productividad", afirmó.

Y es que, precisó, con el manejo de la inflación los últimos 20 años, el país se ha alejado de lo que era una pesadilla que afectaba a los hogares mexicanos, un enemigo voraz que erosionaba sin piedad los ahorros o las pensiones de millones de mexicanos.

Agustín Carstens resaltó que este año, en la primera quincena de noviembre, se logró la tasa de inflación más baja de la historia de México, al menos desde 1969 que fue cuando se empieza a medir a nivel nacional este indicador.

Respecto a la depreciación del peso frente al dólar, dijo que hasta ahora ha sido muy bajo el traspaso del tipo de cambio a la inflación, en parte compensado por algunos beneficios de las reformas estructurales, como la de telecomunicaciones, o la energética con el precio de la electricidad, aunado al control monetario del Banxico.