Economía

México, en la
mira de China

Telecomunicaciones, energía y bancos son rubros en los que China tiene contemplado invertir en México, cuya apertura en diversos sectores, un plan nacional de infraestructura y un bono demográfico para producir por los próximos 10 años despertaron el interés de la nación asiática por hacer inversiones en el país. 
Dainzú Patiño 
13 noviembre 2014 0:16 Última actualización 13 noviembre 2014 5:5
Huawei

Huawei anunció inversiones en México por mil 500 millones de dólares. (Bloomberg)

La ubicación privilegiada de México para abastecer a Estados Unidos y el resto de América Latina, reformas que impulsaron la apertura de los sectores de telecomunicaciones y energía, un plan nacional de infraestructura y un bono demográfico para producir por los próximos 10 años cuando menos, son factores que impulsan el interés de firmas de capital chino en México.

Sin embargo, hay mucho por mejorar para atraer y mantener las inversiones, el tema de seguridad y la certeza en materia regulatoria, seguridad jurídica, son los elementos clave, señalaron expertos.

Los sectores atractivos son diversos; en telecomunicaciones, Huawei recién anunció una inversión a cinco años de mil 500 millones de dólares que irán particularmente enfocados a la construcción de un centro de innovación y capacitación en Querétaro.

Risen Energy confirmó una inversión por 600 millones de dólares para una planta de energía solar en Durango.

La expectativa es que el proyecto desemboque en una planta para la producción de paneles solares, “esto ayudaría a generar más empleos, en comparación con la planta solar”, dijo Bao Ronglin, director de la firma en México en entrevista.



INVERSIONES HISTÓRICAS

Los dos anuncios, con menos de quince días de distancia y una suma de 2 mil 100 millones de dólares, triplican todas las inversiones que China hizo en México entre 2000 a 2013; pues éstas apenas llegaron a 603 millones de dólares.

De hecho, de las inversiones que realiza la nación asiática en el mundo en proyectos de inversión que superan los 100 millones de dólares, México apenas representa 0.06 por ciento del total invertido.

El interés de Huawei radica en que México puede operar como hub para los servicios y así atender a los mercados mexicano, de Estados Unidos y a los países de América Latina, señaló Erick Rodríguez, representante de Huawei, en la pasada Cumbre de Negocios.

También el sector financiero se sumó a los anuncios. El 10 de noviembre, el Banco Industrial y de Comercio de China (ICBC), el más grande del mundo, obtuvo autorización por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para operar en México, lo que generará mayor competencia en el mercado.

ARREGLO PENDIENTE

Los recientes anuncios “son una brisa entre tanto conflicto, un reflejo de que se tiene un buen ambiente de negocios, buena economía, situación financiera global estable, condiciones de competitividad adecuadas.
En términos de negocios, la relación entre China y México está mucho mejor de lo que ha estado en toda su historia”, refirió Juan Carlos Rivera, a cargo del Centro de Negocios con Asia del Tec de Monterrey.

Pero, quedan pendientes. Habrá que ver cómo se soluciona el tema de la revocación de la licitación a favor del consorcio liderado por China Railway Construction para el desarrollo del Tren de Alta Velocidad México-Querétaro, que volverá a participar en la nueva licitación que se lanzará.

“Eventualmente, tendrán que salir cuestiones de carácter político, las causas reales de la cancelación. Al final es infraestructura que se necesita en México y las empresas chinas tienen experiencia en desarrollarla”, consideró Rivera.

La próxima semana, se espera que representantes de la estatal China Railway Construction participen en el marco de la Expo y Foro México-China; al igual que China Communications Construction Company Limited y China Civil Engineering Construction.

MUCHO POR MEJORAR

Para atraer y mantener las inversiones chinas en México, destaca la necesidad de fortalecer ante todo la seguridad, “esa es la verdad, México puede crecer mucho, pero su dificultad es la inseguridad; el caso de los estudiantes todo mundo lo sabe y afecta”, consideró Ronglin.

Adicionalmente, falta coordinación en el sector público, ofrecer reglas claras y transparencia para las inversiones, señaló Enrique Dussel, director del Centro de Estudios China-México de la UNAM.

Sergio Ley, presidente de la sección empresarial de Asia y Oceanía del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (COMCE), explicó que también hace falta una política de Estado que guíe la relación de ambos países.

“Con esta ausencia las decisiones se toman de acuerdo a los criterios del titular ejecutivo y de la cancillería, en turno; no hay una dirección para atender los intereses supremos de nuestro país, no los de China, ni los de Estados Unidos, los nuestros”, señaló el presidente del COMCE.