Economía

Los retos de la Fed tras
el fin de los estímulos

Uno de los retos que tendrá que afrontar la Reserva Federal de Estados Unidos tras finalizar su programa de estímulos es definir el mecanismo y velocidad para vender sus bonos, puesto que aún tiene 4.5 billones de dólares en bonos, cerca de la quinta parte de todos los títulos del Tesoro de Estados Unidos.
Clara Zepeda
30 octubre 2014 0:28 Última actualización 30 octubre 2014 5:5
Fed

La Fed de Estados Unidos aún posee 4.5 billones de dólares en bonos, por lo que debe definir cómo los va a sacar al mercado. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- Tras la inyección de 1.66 billones de dólares desde septiembre de 2012, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) confirmó ayer que la tercera ronda de compra de bonos del Tesoro e hipotecarios terminará en este mes.

Sin embargo, el programa de estímulos no ha terminado, ya que el banco central estadounidense tiene 4.5 billones de dólares en bonos, alrededor de la quinta parte de todos los títulos del Tesoro de Estados Unidos.

De acuerdo con Eduardo Ávila, subdirector de Análisis Económico de Monex, el riesgo, en materia del programa de compra de bonos conocido como flexibilización cuantitativa (QE3), es de que la Fed va a tener que sacar estos bonos al mercado.


“Un desafío en sí mismo es que tendrá que formular un plan para sacarlos al mercado y a qué velocidad lo va a hacer”, describió Ávila, toda vez que especifica que todavía los va a tener que retener en su balance financiero.

En tanto, la Fed tendrá que reinvertir los bonos que vayan venciendo para mantener el nivel de liquidez y la laxitud de su política monetaria expansiva, explica Guillermo Barba, analista independiente de la Nueva Escuela Austriaca de Economía.

“Es por ello que los inversionistas no deben creer que la conclusión del programa de compra de bonos significa que el banco central estadounidense ya no estará metiendo mano al mercado comprando valores, o que su hoja de balance empezará a volver a niveles anteriores a la crisis”, precisó Barba.

Añade que hay una relativa escasez de bonos de Tesoro de largo plazo, cortesía de la política de compra de la Fed, lo que de entrada, significa que ante una previsible mayor demanda de éstos a causa de una debilidad económica que se hará más notoria en los próximos meses, presionada además por el débil contexto económico protagonizado por Japón y la eurozona, las tasas de interés se seguirán viendo presionadas a la baja.

Shushanik Papanyan y Kim Fraser Chase, analistas de BBVA Reseach, aclaran que el Comité de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) concluyó el QE3, pero mantuvo sin cambios la política de reinversión; “el mantenimiento de las condiciones acomodaticias con participaciones del balance estable en los actuales 4.5 billones de dólares”.

En septiembre de 2012 comenzó la tercera ronda de compra de activos (QE3), con un volumen mensual de 85 mil millones de dólares. A partir de enero de 2014 comenzó a reducir las compras en 10 mil millones por reunión.

La Fed mantiene las tasas de interés en un rango objetivo de cero a 0.25 por ciento.