Economía

Las preguntas que definirán el futuro
de Grecia

¿Cuál debería ser el impuesto para un litro de leche o para una cerveza en Atenas? Cuestiones cotidianas se han convertido en claves durante las discusiones para salvar la economía de Grecia.
Bloomberg
26 junio 2015 21:53 Última actualización 27 junio 2015 5:0
Etiquetas
Venta de alimentos en Grecia. (Bloomberg)

Venta de alimentos en Grecia. (Bloomberg)

¿Cuál debería ser el impuesto sobre la venta de una cerveza y kebab en una taberna de Atenas? ¿Cuál para un cartón de leche en el almacén local? ¿O comprado en una isla y no en el continente?

1
 

La integridad del euro depende de que Grecia y sus acreedores se pongan de acuerdo en las respuestas a estas preguntas mundanas. Después de cinco meses de negociaciones que incluyeron reuniones diarias en Bruselas esta semana, el consenso demuestra ser esquivo. 

Consumo de cerveza en Grecia. (Bloomberg)

“En materia de negociaciones, a menudo algo pequeño e insignificante pasa a significar una diferencia mucho mayor”, dijo Stathis Kalyvas, profesor de ciencia política en la Universidad de Yale.

Tal vez parezca absurdo en este momento discutir por el precio de la leche, pero a la larga, esas cosas pueden convertirse en cuestiones políticas candentes

La acrimonia de las reuniones anteriores se transformó en una confusión rayana en la farsa en los últimos días en tanto se despacharon, diseccionaron y descartaron borradores de propuestas antagónicas. El ministro de Finanzas maltés dijo el jueves que ya ni siquiera se sabía dónde estaban las discrepancias o qué se había agregado o quitado.

Pese a todas estas idas y vueltas, el mayor escollo sigue siendo probablemente la desconfianza. Los griegos creen que la deuda insostenible es la raíz de sus males y Europa no perdonará ni una parte.

Los acreedores consideran que los líderes griegos continúan resistiéndose a reformar una economía disfuncional después de más de cinco años de presiones y como mínimo 200 mil millones de euros en préstamos de rescate.

El choque ideológico se refleja en la más mezquina de las disputas.

1
 

Mientras que el primer ministro Alexis Tsipras y su coalición izquierdista Syriza llegaron al poder prometiendo el restablecimiento del orgullo nacional, los altos funcionarios económicos de Europa están embrollados en cuestiones como el precio de las pastas.

Paquetes de pasta en Grecia. (Bloomberg)

Entre los puntos espinosos hasta ayer figuraba un desacuerdo sobre las tasas fiscales para los alimentos procesados y no procesados.

No es la primera vez que pequeñas minucias se transforman en discusiones. Hace un año, el entonces premier Antonis Samaras enfrentó una serie de deserciones de su partido por una revisión estancada del rescate en relación a aumentar el precio de la leche pasteurizada.

La exigencia de los acreedores fue recibida con una resistencia feroz de los legisladores y los grupos de presión locales, quienes dijeron que afectaría a los productores rurales griegos porque los supermercados importarían leche del exterior.

Durante los cinco años transcurridos desde que Grecia quedó bajo la tutela de los contribuyentes europeos, funcionarios del Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo han tenido dificultades en deshacer la maraña de regulaciones que deformaron la economía.

Los acuerdos de rescate que comenzaron en 2010 prescribieron cambios en todo, desde cómo deben recaudarse los impuestos hasta abrir vías a los métodos de convenios de trabajo. Y en 2015, los líderes de algunos de los países más ricos en el mundo todavía continúan peleando por el impuesto a cobrar sobre una entrada de cine.