Economía

La ‘revolución’ legal que desatará el campo Zama

Si Pemex y el consorcio Premier-Talos-Sierra Oil llegaran a compartir el campo, habrá un reto que solucionar: el hecho de que los contratos de ambas partes son distintos, por lo que el país tendrá que optar por mejores prácticas internacionales sobre la materia.
Sergio Meana 
05 octubre 2017 22:54 Última actualización 06 octubre 2017 5:0
Pemex exploración

Pemex exploración

En caso de que Pemex y el consorcio Premier-Talos-Sierra Oil tengan que compartir el campo Zama-1, México deberá tomar las mejores prácticas internacionales en la materia, que incluyen nuevas leyes que les den mayor “libertad” de cambiar sus contratos, recomendó David Enríquez, socio de Goodrich, Riquelme y Asociados, especializado en derecho energético.

Sin embargo, explicó el experto, el reto será solucionar el hecho de que el contrato de Pemex y el de sus contrapartes, es distinto, pues la petrolera nacional tiene una asignación del Gobierno, mientras el consorcio tiene un contrato de producción compartida.

“En un primer paso el Gobierno mexicano tiene que generar un instrumento de regulación que básicamente le dé libertad a las partes. Y como segundo paso, que le permitan a Pemex migrar sólo el área a un contrato de exploración y extracción, ya sea en modalidad licencia o producción compartida, y ya tener la misma naturaleza jurídica, con lo que se proceda a la unificación del yacimiento”, indicó.

Las consecuencias de que el Estado mexicano no realice los procedimientos anteriores con la suficiente libertad para ambas partes, y con base en estándares internacionales, en efecto serían un alto a las inversiones e incluso un posible desaire de las siguientes rondas petroleras, pronosticó Enríquez.

TEMAS DIFÍCILES A CONSIDERAR

En especifico, la normatividad internacional que deberá tomar México incluye cómo negociar la caracterización del yacimiento, las regalías y los beneficios, los riesgos y la velocidad a la que se extrae el hidrocarburo, dijo Enrique Silva, consultor energético.

“El problema que se tiene es de caracterización del yacimiento, de establecer quién tiene derecho a una mayor proporción, de pagos de regalías, también es, por ejemplo, si la falla geológica cae dentro de tu bloque geográfico, qué porcentaje de aceite te toca a ti, es decir, es un poco arbitrario, es un poco la suerte.

El ritmo de extracción para evitar el ‘efecto popote’ es otro, esto se trata de a qué velocidad vamos ir extrayendo para que no me quites más al momento en que tú quieras”, refirió Silva.