Economía

Kosher, el ejemplo
a seguir en cuanto
a certificación

Herdez, Alpura, Bimbo y hasta tequileras son algunas de las empresas que ya cuentan con la certificación kosher, la cual se rige por los rituales judíos y cuyo costo, de acuerdo con rabinos, puede ser absorbido por el productor sin afectar al consumidor.
Valente Villamil
21 febrero 2016 23:11 Última actualización 22 febrero 2016 5:5
kosher

La certificación kosher se extiende a varios productos alimenticios, como lácteos, dulces, cernes y pescados. (Bloomberg)

Un caso de éxito en México en el tema de las certificaciones de alimentos es el de los productos Kosher, que respetan la prescripciones rituales del judaísmo.

México aporta cinco por ciento de los productos de exportación Kosher a nivel mundial, la mayoría se va a Estados Unidos, que además es el segundo mercado más grande a nivel global después de Israel. Empresas como Herdez, Alpura, Bimbo, Sabritas y hasta casas tequileras ya cuentan con el certificado Kosher.

Si bien obtener una certificación implica un gasto extra, el rabino Moshé Perets de la empresa certificadora Kosher KMD explicó que en la mayoría de los casos ese costo puede ser absorbido por el productor, sin tener que traspasarlo al consumidor.

“En las empresas de tamaño grande o intermedio no repercute el costo de la certificación en el precio final. Si uno hace la cuenta la certificación le cuesta anualmente y la cantidad de producto que venden da un centavo por producto ¿qué van a cobrar?. Tienen la ventaja de que venden más, eso sí”, aseguró Perets.

Los costos de la certificación pueden variar dependiendo del producto y empiezan desde los dos mil pesos mensuales, aunque para los cárnicos suele encarecerse más debido al proceso que se requiere, que implica degollar al animal con un cuchillo filoso y salar la carne, con lo que el costo puede ser hasta 20 por ciento mayor.

Además, si bien los productos Kosher son buscados por la comunidad judía, mayoritariamente son comprados por consumidores que no profesan esta religión, pero que los adquieren por el hecho de contar con un control de calidad diferente.

“Los vegetarianos los llegan a consumir porque también hay una certificación que se llama Kosher Parve que es una garantía que el producto no tiene ni carne ni leche”, dijo.

Agregó que en Estados Unidos es donde, según Perets, hay una buena oportunidad para exportar productos Kosher. “Uno entra a un súper mercado y la mayoría o una parte significante de los productos tienen sellos Kosher”, aseveró el rabino.

Incluso, de acuerdo a la organización World Wide Kosher Certification, entre 40 y 50 por ciento de los productos en el mercado estadounidense ya es Kosher, mientras que un estudio realizado por Lubicom Consulting revela que hay más de 12 millones de consumidores de estos alimentos en Estados Unidos.