Economía

Japón lucha contra la recesión... y los suicidios

La cuarta recesión en Japón desde 2008 perjudica la lucha del gobierno del primer ministro Shinzo Abe para combatir la cultura del suicidio como un acto que revela firmeza y decisión.
Bloomberg
09 enero 2015 17:46 Última actualización 10 enero 2015 5:0
Japón (Bloomberg/Archivo)

En Japón, donde más de 70 personas se suicidan por día, el suicidio tiene un vínculo estrecho con los acontecimientos económicos (Bloomberg/Archivo)

El hecho de que el año pasado Japón cayera en recesión no fue solo un golpe para la Abenomics (como se le llama a la estrategia de políticas económicas del primer ministro japonés Shinzo Abe). Para algunos habitantes del país del G-7 con la tasa más alta de suicidios, podría plantear un interrogante de vida o muerte.

La campaña concertada de primer ministro Shinzo Abe para favorecer la confianza en una población angustiada por décadas de estancamiento económico contribuyó a una caída de 14 meses en la cantidad de suicidios. La mejora se detuvo en septiembre en tanto el país cayó en su cuarta recesión desde 2008.

La reaparición de los problemas económicos se sumó a los desafíos de los trabajadores sociales para tratar de combatir la aceptación tradicional del suicidio y la renuencia a abordar el tema. Japón, donde más de 70 personas se suicidan por día, tiene un vínculo más estrecho entre los acontecimientos económicos y el suicidio, mientras que en los Estados Unidos la tasa alcanzó el nivel más alto en 25 años incluso después de años de crecimiento.

“La economía tiene un papel muy importante” en la tasa de suicidios del país, dijo Mafumi Usui, profesor de psicología de la Universidad Niigata Seiryo. Esto complica el problema en Japón porque “persiste la idea de que suicidarse es algo que revela firmeza y decisión, algo que no está mal”, añadió.

Datos del gobierno que se remontan a 1978 muestran que los suicidios en Japón están estrechamente ligados a la economía. La cifra de muertes cayó a un mínimo de 20 mil 434 en 1981, durante los años de auge. En 1998, llegó a 32 mil 863, después de aumentar un 35 por ciento en un año en tanto una crisis bancaria hizo quebrar a algunas instituciones financieras.

Cuando Abe llegó al poder en diciembre de 2012 con el plan de reactivar la economía del país, el optimismo generado contribuyó a hacer bajar la cifra nuevamente, ubicándola en el nivel más bajo en 17 años. Esto reflejaba la tasa de desempleo, que cayó al nivel más bajo en 17 años en mayo.

PRINCIPAL RAZÓN

En tanto los funcionarios han identificado como la principal razón de la reciente baja como una caída de los suicidios vinculados a las penurias económicas, los esfuerzos de Abe para reactivar el crecimiento podrían determinar si el descenso continúa. El funcionario está elaborando un plan de estímulo y promete realizar cambios estructurales para fortalecer la tercera economía del mundo, después de su victoria en las elecciones anticipadas de diciembre.

Desde un punto de vista más general, el país necesita analizar las tradiciones cultural y social que han hecho que los japoneses sean más tolerantes con quienes se quitan la vida, dijo Usui.

Esas tradiciones datan de siglos atrás y fueron consagradas por los samurai que usaban el “seppuku”, más conocido fuera de Japón como “harakiri”, o desentrañamiento, como suicidio ritual para proteger el honor, explicó Usui.

Los pactos suicidas de los amantes a menudo se muestran en el cine y la literatura japoneses como algo romántico, mientras que morir por una compañía era considerado como una forma de asumir responsabilidad, señaló.