Economía

IMSS reduce gasto en diabéticos

Debido a que se logró una eficiencia en el gasto destinado a pacientes con diabetes, la institución redujo de 42.8 mil mdp a 39.1 mil mdp, entre 2015 y 2016, el monto que se desembolsó para la atención de dicha enfermedad.
Mikel Arriola, titular del IMSS (Cuartoscuro)

Mikel Arriola, titular del IMSS (Cuartoscuro)

El gasto del IMSS en paciente con diabetes creció 2.15 por ciento entre 2015 y 2016, pero el dinero que desembolsó para su tratamiento se redujo 8.5 por ciento.

Datos del informe anual al Ejecutivo que la institución publicó la semana pasada revelaron que en 2015 se registraron 2.66 millones de pacientes bajo tratamiento por la enfermedad, una de las más costosas, pero un año después se redujo a 2.71 millones.

Hace dos años el IMSS desembolsó 42.8 mil millones de pesos en sus pacientes diabéticos y para el año siguiente 39.1 mil millones de pesos, según el reporte.

Estas cifras se debe a una eficiencia en el gasto que se logró, en parte, gracias a los cambios en las licitaciones del instituto, sobre todo las que tienen que ver con los servicios de hemodiálisis, que permitieron bajar el gasto corriente, dijo el director de la dependencia, Mikel Arriola, quien precisó que se logró reducir en cerca de 75 por ciento el costo promedio por sesión.

“La cuenta de hemodiálisis empezó a bajar por una licitación que se hizo en el 2015 donde hicimos subasta holandesa o de reversa para las sesiones de hemodiálisis de más o menos los 75 mil pacientes que tenemos. Con este nuevo mecanismo de licitación, bajamos de un promedio de mil 100 pesos por sesión a 270 pesos”, indicó Arriola en entrevista.

Este nuevo esquema funciona a partir de un precio de inicio propuesto por el IMSS para que se vayan dando ofertas con precios menores.
Otro de los puntos que ayudaron a eficientar el gasto es la preferencia que la institución ha dado a que se provea este servicio fuera de los hospitales generales para trasladarlo a unidades especializadas.

Por separado, Abelardo Ávila Curiel, del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, coincidió en que estas cifras pueden ser positivas si en verdad se trata de una mejor eficiencia en el gasto.

“Esperaría que fuese indicativo de una mayor eficiencia en los tratamientos”, subrayó.

Sin embargo Fátima Masse, consultora del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), consideró que para hablar de una eficiencia en el gasto habría que contar con indicadores de calidad en el servicio para medir el efecto que estos egresos producen en la vida del paciente.