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Quitar la reforma energética sería ir contra el mundo

En entrevista con Adela Micha, el director general de Pemex señaló que el negocio del petróleo requiere de alianzas, por lo que si México diera un paso atrás en la reforma se quedaría sin socios capaces de explorar y explotar yacimientos nacionales.
Redacción
21 junio 2017 21:15 Última actualización 22 junio 2017 5:5
José Antonio González Anaya, en entrevista con Adela Micha. (Especial)

José Antonio González Anaya, en entrevista con Adela Micha. (Especial)


Echar para atrás la reforma energética dejaría sin socios a Pemex con los que puede explorar y explotar yacimientos en aguas profundas de más de 3 mil metros de profundidad, señaló el director general de la empresa, José Antonio González Anaya.

En entrevista realizada por Adela Micha para El Financiero Bloomberg precisó que sería ir en contra del mundo, aunque el Congreso es el de las facultades para hacerlo con dos terceras partes de ambas cámaras más las legislaturas locales.

“En el mundo, el negocio del petróleo es un negocio de alianzas, aguas profundas significa sacar petróleo de más de 3 mil metros de profundidad, necesitas unas tecnologías tremendas, unas inversiones tremendas.

“Este proyecto que hicimos en diciembre necesita una inversión de 11 mil millones de dólares, compartir riesgos financieros es fundamental, compartir riesgos tecnológicos es fundamental, Exxon que es mucho más grande que nosotros, no entra a aguas profundas solo”, indicó.

Sobre la apertura de precios de la gasolina, el titular de Pemex apuntó que un régimen controlado por el Gobierno era un esquema con el que sólo cuentan Venezuela, Ecuador y Corea del Norte.

“No es al nivel en el que queremos estar. Fue un cambio estructural para México y ahí participé en la toma de decisiones, pero fue con gran valentía, una de las cosas que puede hacer que las finanzas se muevan muy rápido es el precio de la gasolina y México tomó un paso bien importante en liberalizarlo”, señaló.

Con respecto al robo de gasolinas, González Anaya no descartó que haya personas involucradas dentro de la empresa en el problema que le cuesta 20 mil millones de pesos al año a la estatal, aunque en ningún caso de manera institucional.

“Lo que te puedo decir con contundencia es que Pemex como empresa, como institución no está metida ahí, no hay una organización adentro ni nada y me atrevería a hablar igual del sindicato, puede que haya trabajadores, pero como institución el sindicato no está metido.

“Yo te puedo hablar por mí, yo no estoy metido, hacia abajo mis gentes tampoco están metidas, pero somos 150 mil gentes en Pemex, entonces es difícil responder por todos y responder por alguien más que no sea yo”, reconoció.

Con respecto al caso de Odebrecht, la constructora brasileña que aceptó haber realizado pagos a una empresa estatal mexicana por 10 millones de dólares para obtener beneficios en contratos, dijo que la ventaja es que su administración no estuvo presente al momento en que se realizaron dichos sobornos.