Economía

Empresas dejan de aportar a planes privados de pensiones

Debido a una menor deducibilidad, empresas han dejado de realizar aportaciones a los planes privados de pensiones y expertos prevén que debido a esta situación las pensiones en el país no serán suficientes, y las que habrá van a ser muy bajas.
Dainzú Patiño
19 octubre 2016 13:44 Última actualización 19 octubre 2016 13:49
[Al menos 87% de los trabajadores considera que la pensión que pueda recibir al momento de jubilarse no será suficiente para mantener el nivel de vida al que están acostumbrados./Bloomberg./Archivo]

[Al menos 87% de los trabajadores considera que la pensión que pueda recibir al momento de jubilarse no será suficiente para mantener el nivel de vida al que están acostumbrados./Bloomberg./Archivo]

Nueve de cada diez empresas han dejado de hacer aportaciones a los planes de privados de pensiones, en vista de que se eliminó al 100 por ciento la deducibilidad para las aportaciones para el retiro, refirió Roberto A. Rocha del Colegio Nacional de Actuarios.

"A nivel de firmas de actuarios, en específico en la que yo colaboro, el 90 por ciento de los planes de pensiones han dejado de aportar", refirió en conferencia de prensa.

Ello se debe a una menor deducibilidad en las aportaciones, pues de cada 100 pesos, 47 no son deducibles, refirió por su parte José Delsordo de la Asociación Mexicana de Actuarios Consultores.


Ya se ha notificado la cancelación de proyectos de creación de nuevos planes privados de pensiones, por esta disposición, "es una decisión de carácter fiscal sin importar lo que nos llevemos en el camino por una visión de muy corto plazo", comentó.

Representantes de la Barra Mexicana de Abogados, la Asociación Nacional de Abogados de Empresa y el Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), coincidieron que por esta situación las pensiones no van a ser suficientes, y las que habrá van a ser muy bajas.

Leticia Hervert, presidenta del IMCP, refirió que este menor índice para la deducibilidad aplica desde la reforma de 2013, generando incrementos en los costos laborales de entre 6 y 8 por ciento.