Economía

FMI está molesto con Grecia, pero frustrado con la zona euro

Si se permitiera que Grecia hiciera un ajuste fiscal menor del buscado, los gobiernos europeos deberían  poner el dinero extra o reducir los costos de la deuda para que los números cuadren, según el Fondo Monetario Internacional.
Reuters
12 junio 2015 12:59 Última actualización 12 junio 2015 12:59
Lagarde

Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI)(Bloomberg/Archivo)

WASHINGTON/BRUSELAS.- Cuando el Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que ordenó a su equipo abandonar las negociaciones sobre la deuda de Grecia, el gesto de frustración estaba dirigido sobre todo contra Atenas, pero también contra los gobiernos de la zona euro, dijeron fuentes conocedoras de las conversaciones.

La salida del FMI reflejó en parte la desesperación por la forma caótica en que se estuvieron llevando las reuniones, con los expertos técnicos incapaces de acceder a las cuentas públicas griegas, recluidos en hoteles y obligados finalmente a una espera sin fin mientras las conversaciones pasaban a un nivel político que implicó a los líderes gubernamentales.

"El FMI quería pasar mensajes a ambas partes", dijo una fuente en Bruselas familiar con la postura del organismo.

El portavoz del FMI, Gerry Rice, se refirió a "grandes diferencias" sobre pensiones, impuestos y financiación cuando anunció el jueves que los representantes del prestamista global volvieron a Washington ante la falta de avances.

El Ejecutivo izquierdista de Grecia rechazó las propuestas de sus acreedores de retirar un alza de los ingresos para los pensionistas más pobres y reducir los subsidios estatales de fondos de pensiones, y se negó a aumentar el IVA sobre la electricidad y otros servicios del hogar.

Pero al mencionar la financiación, el FMI también quería señalar su desesperación por la negativa de los gobiernos europeos a discutir un alivio de la deuda griega, sin lo que los funcionarios del Fondo aseguran que las finanzas del país serán insostenibles.

A ojos del organismo, si se permite que Grecia haga un ajuste fiscal menor del buscado originalmente, alguien más debe poner el dinero extra o reducir los costos de la deuda para que los números cuadren.

Y los únicos que pueden hacer eso son los gobierno europeos.

"Cuanto más distantes son las medidas y los objetivos del compromiso original hecho en 2012, más necesaria es una financiación adicional y, sin duda, un alivio de la deuda para hacer sostenible la deuda griega", dijo Rice a los periodistas.

Una persona conocedora de las conversaciones dijo que el FMI ha estado diciendo por meses a sus acreedores de la zona euro y del Banco Central Europeo que será necesario combinar la reestructuración de los préstamos y bonos existentes y aportar un préstamo adicional para permitir que Grecia pueda recomponer sus finanzas y quedarse en la zona euro.

"Cuando hablamos de alivio de la deuda, los europeos no quieren escuchar", comentó la persona.

El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, lleva el liderazgo en la negativa a discutir cualquier alivio de la carga de la deuda griega hasta que se implementen por completo las reformas prometidas por gobiernos anteriores y se complete el programa de rescate.

No obstante, entre bambalinas se está llevando a cabo una discusión informal sobre el alivio de la deuda, indicó una persona familiar con las conversaciones.

"Hay una conversación", dijo, sin dar más detalles.