Economía

FMI destaca necesidad de acelerar convergencia entre economías emergentes y avanzadas

David Lipton, primer subdirector gerente del FMI destacó la pérdida del impulso que ha tenido la globalización desde la crisis financiera global y advirtió la necesidad actuar colectivamente para fortalecer la red de protección financiera.
Leticia Hernández
24 mayo 2016 16:45 Última actualización 24 mayo 2016 17:5
 [Bloomberg] "Algunos bancos demostrarán que no son viables y tendrán que cerrar de manera ordenada", declara David Lipton. 

[Bloomberg] "Algunos bancos demostrarán que no son viables y tendrán que cerrar de manera ordenada", declara David Lipton.

La globalización aún tiene frutos que dar pero es necesario que cada país afronte las dificultades económicas y no económicas y actuar de manera colectiva para acelerar la convergencia entre economías emergentes y avanzadas.

"La meta de lograr mejores empleos y calidad de vida no se ha alcanzado en países como Brasil, México, Rusia y Sudáfrica, señaló David Lipton, primer subdirector gerente del Fondo Monetario Internacional en el Instituto Peterson para Economía Internacional.

“Para muchos países, el ingreso per cápita está sin crecimiento o en descenso como porcentaje del ingreso per cápita en Estados Unidos. Las ganancias de productividad y la intensificación del capital en conjunto se quedan cortos, contribuyendo a tensiones políticas una vez que las expectativas sobre mejores empleos y mayor nivel de vida no se realizan. Tristemente esto parece ser el caso de Brasil, Rusia, México y Sudáfrica, entre otros”, dijo al pronunciar la 16° Conferencia Anual de la Fundación Stavros Niarchos del instituto en Washington, D.C.


Con el tema ¿Puede la globalización continuar entregando? El reto de la convergencia en el Siglo 21, Lipton habló sobre la pérdida del impulso que ha tenido la globalización desde la crisis financiera global y advirtió la necesidad actuar colectivamente para fortalecer la red de protección financiera, especialmente en las economías emergentes y en desarrollo; abordar la volatilidad excesiva de los flujos de capital y promover la transferencia de tecnología de los países avanzados a los menos desarrollados para reenergizar la convergencia una vez que las principales economías emergentes ya no están avanzando hacia los niveles de ingreso de las economías avanzadas.

La convergencia debería depender de la acumulación de capital, educación de la mano de obra, mejorar la eficiencia mediante la adquisición de tecnología. Al considerar que esto debería ser más fácil ahora que nunca por que le capital se ha hecho más móvil, la innovación financiera lo ha hecho más barato y fácil.

“El mundo emergente está ahora convergiendo a lo sumo, a sólo dos tercios del ritmo que se predijo hace una década y tal vez lo más preocupante es que las proyecciones del FMI sugieren que muchos de las economías emergentes más grandes no están encabezando la convergencia”, dijo.

El estadounidense ex asesor económico del presidente Barack Obama antes de su ingreso al organismo internacional en 2011, reconoció que la globalización aún tiene frutos por dar, pero es necesario afrontar las dificultades económicas y no económicas.

“La recomendación acostumbrada —cada país necesita poner las cosas en orden dentro de casa y en la unión está la fuerza como señala la estrategia conocida como “O-H-I-O” con tres componentes relevantes: que los países reconozcan la herencia de la crisis global: muchos países requieren hacer importantes ajustes ante la caída en los precios del petróleo y más ampliamente en el sector manufactura y el tercero, la mayor parte de los países emergentes y en desarrollo tienen asuntos pendientes en la necesidad de mejorar las bases políticas, legales y de sus institucionales para soportar inversiones en infraestructura y al sector privado”, advirtió.

Respecto a la economía política, el funcionario del FMI reconoció que enfrenta retos como comunicar mejor las oportunidades de colaboración e integración; el proteccionismo comercial y financiero es contraproducente; no se puede avanzar sin fe en las soluciones internacionales.

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