Economía

Etiquetas inteligentes ¿la fórmula para no desperdiciar alimentos?

Para bajar las pérdidas en los supermercados y prevenir a los consumidores, la firma PA Consulting alista la fabricación de etiquetas inteligentes adheridas a los productos que conforme se acerca su fecha de caducidad, bajan automáticamente de precio.
Valente Villamil
28 marzo 2016 22:33 Última actualización 29 marzo 2016 10:49
Carne de cerdo. (Bloomberg)

Las etiquetas llegarán a México en tres años. (Bloomberg)

En un par de años un nuevo etiquetado de código de barras cambiante, desarrollado por la empresa londinense con oficinas en México, PA Consulting permitirá reducir el desperdicio de alimentos y mermas en tiendas, al bajar el precio de los productos en función de su caducidad.

La compañía precisó que la implementación dará inició en un periodo máximo de dos años en tiendas de Inglaterra donde permitiría que luego de unos días, el precio de un producto cercano a su caducidad se reduzca automáticamente, incentivando al comprador a adquirirlo dejando ahorros tanto para el consumidor como para la tienda y el fabricante.

“En comunicación, automatización, financiación, en todos los demás sectores la revolución ha sido digital y si aplicamos esta revolución al mundo agropecuario ya podríamos pensar en sistemas para minimizar pérdidas en supermercados”, dijo David Hickie, experto en Consumer Goods de PA Consulting.

Agregó que entre los desarrollos que trabajan, además de los códigos de barras cambiantes, hay parches que monitorean cada cabeza de ganado, o líneas de producción capaces de fabricar un dulce único mediante impresoras 3D, que reproduciría un diseño escogido por el consumidor para que sea enviado a una tienda de conveniencia de preferencia. Todas estas nuevas tecnologías están pensadas para lanzarse al mercado en los siguientes tres años.

“Todas estas tecnologías están por llegar y es la combinación del mundo físico con el mundo digital”, dijo David Hickie, experto en Consumer Goods de PA Consulting.

La consultora ya trabaja en el desarrollo de un dulce manufacturado con una impresora 3D en una línea de ensamblaje.

“En muy breve se podrá diseñar, elegir, personalizar tu producto, enviar la información al fabricante quien podrá hacer tu producto en una línea de alta velocidad”, dijo Hickie.

La producción y comercialización no serán los únicos eslabones de la cadena de alimentos con cambios. A la hora de hacer las compras en los mercados o tianguis el consumidor podrá cerciorarse de que la carne o producto que busque comprar efectivamente sea lo que el vendedor afirma, pues podrá someterla a una prueba de genética con una herramienta muy parecida a una pluma que al tocar el producto verificará el origen del mismo.