Economía

Estudia eléctrica Iberdrola vender activos en España

La reforma del sector energético en España le ha costado a Iberdrola unos 800 millones de euros, por lo que la empresa está considerando deshacerse del 25% de esa área, que le redituaría 3 mil millones de euros y con ello “hacer caja y poner en valor su negocio de redes”.
Notimex
29 abril 2014 12:37 Última actualización 29 abril 2014 13:12
Iberdrola (Bloomberg)

Algunos medios de comunicación manejan que Iberdrola contrató al banco de inversión Morgan Stanley para proceder a la venta. (Especial)

MADRID.- La eléctrica española Iberdrola estudia vender algunos activos en España, que según algunas fuentes del mercado podría tratarse de una parte de su red eléctrica, debido al impacto que tiene en sus cuentas la reforma del sector.

En un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) indicó que se analizan “diferentes alternativas de desinversión de sus activos”, pero aclaró que “no ha adoptado ninguna decisión al respeto”.

Según la versión de algunos medios de comunicación, Iberdrola contrató al banco de inversión Morgan Stanley para proceder a la venta de ese activo, que podría ser una parte de su negocio de distribución eléctrica en España.


Las versiones conocidas apuntan a que se trata de 25 por ciento de esa área, que le redituaría 3 mil millones de euros (unos 4 mil millones de dólares) y con ello “hacer caja y poner en valor su negocio de redes”.

“Iberdrola no ha adoptado ninguna decisión al respecto. En caso de que los órganos de administración de Iberdrola acuerden llevar a cabo desinversiones de alguno de los activos relevantes de Iberdrola, se procederá a comunicar dicho acuerdo”, agregó la compañía a la CNMV.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha criticado recientemente los impactos de la reforma del sector impulsada por el gobierno de Mariano Rajoy, que consideró que lastra los resultados financieros de la eléctrica.

La compañía ha asegurado que la reforma le costó unos 800 millones de euros, por las nuevas tasas de generación eléctrica y en renovables, así como por el recorte en la retribución del negocio de distribución, y la eliminación de incentivos a la inversión.