Economía

Enfriamiento de países emergentes podría frenar la economía mundial: Credit Suisse

Economistas de la firma pronostican que el crecimiento de los países en desarrollo se desacelerará a 3.8%, la más débil desde 2009.
Bloomberg
25 marzo 2015 10:34 Última actualización 25 marzo 2015 10:34
Dólar

(Bloomberg)

Los mercados emergentes, que fueron los motores de crecimiento del mundo después de la crisis financiera de 2008, están perdiendo impulso en tanto la manufactura en China se contrae y asoman recesiones en Brasil y Rusia.

En Credit Suisse, los economistas pronostican que la expansión de los países en desarrollo se desacelerará a 3.8 por ciento este año, la más débil desde 2009. En contraposición, ven un ritmo de 2.2 por ciento en los países industriales, el más fuerte de los últimos cinco años.

Eso dejaría la brecha de crecimiento entre los dos en 1.6 puntos porcentuales, la más pequeña desde 2001 e inferior al 2.5 por ciento del año pasado. Era de unos 6 puntos en 2007. Es más, la producción industrial podría expandirse al mismo ritmo en ambos este año por primera vez desde 1998.

Si bien un crecimiento más equilibrado sería deseable, el equipo de Credit Suisse teme que los mercados emergentes sigan descendiendo bajo la presión de la caída de los precios de las materias primas, el alza del dólar y los posibles aumentos de las tasas de interés estadounidenses. Eso podría perjudicarlos lo suficiente como para desatar un nuevo shock deflacionario para todos los demás.

“Las transiciones rara vez son ordenadas” expresaron los economistas bajo la dirección de Neville Hill y James Sweeney en un informe del 20 de marzo. “Un riesgo clave este año es que algunas economías emergentes sufran un accidente financiero o económico suficiente para que la convergencia de las tasas de crecimiento de los mercados emergentes y los desarrollados sea excesiva y mantenga vivos los temores de deflación”.

LOS ACCIDENTES OCURREN

Los accidentes ocurren. La agitación latinoamericana de los años 80, la crisis mexicana de 1994 y las turbulencias asiáticas de 1997-1998 en parte se debieron a un dólar en alza y a una política monetaria de los Estados Unidos más restrictiva. La transmisión fue más directa en ese momento porque los tipos de cambios estaban atados al billete verde y las deudas externas eran excesivas.

Si bien estos problemas no son tan generalizados hoy, la Fed de todos modos provocó una onda expansiva en los mercados emergentes hace dos años cuando sus autoridades dieron señales de que frenarían la flexibilización cuantitativa. La sorpresiva actitud blanda de la presidenta de la Fed Janet Yellen probablemente haya dado a las economías más pequeñas sólo un respiro temporal.

En cuanto al actual potencial de contratiempos, una devaluación del yuan chino como respuesta a una política estadounidense más restrictiva sería el golpe deflacionario más importante en otros países, según Credit Suisse. América Latina también parece vulnerable dado que el crecimiento es débil y la inflación alta.

“Si el crecimiento de los mercados emergentes se sigue desacelerando de manera decisiva, es en esa región donde bien podría ocurrir”, señaló Credit Suisse.