Economía

Empleo informal alto y persistente en México

A pesar de los altos niveles de empleo informal que México presenta, hay factores que permiten revertir la situación, como
la formalización del empleo, la pensión universal y el seguro de desempleo, señaló la Organización Internacional del Trabajo.
Zenyazen Flores
19 octubre 2014 22:8 Última actualización 20 octubre 2014 5:5
Empleo informal

Cerca de 60 por ciento de los trabajadores en México laboran en la informalidad. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO.- México presenta una “alta y persistente incidencia” de informalidad en el empleo que comprende aproximadamente a 60 por ciento de los trabajadores del país, por lo que resulta indispensable la adopción de una estrategia que permita la generación de empleos formales, que al mismo tiempo elimine los incentivos para permanecer en ella.

En ese sentido, el Programa de Promoción de la Formalización de América Latina y el Caribe (FORLAC) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), considera en una nota técnica elaborada para México en el contexto de la 18 Reunión Regional Americana que, pese a la alta informalidad que el país registra, en la actualidad se presentan condiciones favorables para iniciar un proceso que permita revertir esta situación.

De acuerdo con la OIT, la apuesta se encuentra en el programa nacional de formalización del empleo, junto con la creación de un seguro de desempleo y de una pensión universal, en el marco de un crecimiento económico “estable y robusto” para impulsar la generación de empleos formales y productivos y desalentar la permanencia en la informalidad.


El FORLAC señala que la economía mexicana ha registrado un crecimiento de la actividad económica relativamente bajo, ya que en los últimos 20 años alcanzó un promedio de 2.6 por ciento anual, “que ha resultado insuficiente para absorber el crecimiento de la oferta de trabajo”.

En los años posteriores a la crisis, el mercado de trabajo mexicano se ha caracterizado por la vigencia de una tasa de desempleo abierto en niveles de 5 por ciento, que ha coexistido con un “alto y persistente empleo informal”.

Su reducción en el mediano plazo ha pasado a ser uno de los objetivos estratégicos de la actual administración, y el último registro disponible muestra que la tasa de informalidad laboral, en septiembre de 2014, fue de 58.01 por ciento del empleo total, apunta.