Economía

Ella es la responsable si se acaba el TLCAN, según Fitch

Ha estado presente durante todas las rondas de la renegociación del acuerdo, ya que cada gobierno ha inducido las conversaciones con consideraciones caseras, en gran medida, defensivas.

Jassiel Isai Valdelamar
21 noviembre 2017 19:59 Última actualización 21 noviembre 2017 19:59
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Si las negociaciones fracasan y el TLCAN termina, muy probablemente la política sería la responsable, ya que cada gobierno ha inducido las conversaciones con consideraciones políticas caseras que son en gran parte defensivas y están destinadas a las audiencias nacionales, de acuerdo con Fitch Ratings.

“Un precedente obvio es la retirada de Estados Unidos de la Asociación Transpacífico al comienzo de la administración Trump, algo que el presidente prometió como candidato”, dijo James McCormack, jefe global de soberanos en Fitch Ratings.

El especialista asegura que en México la política del TLCAN es significativa e inmediata, esto debido a la retórica agresiva por parte del presidente de los Estados Unidos al citar los problemas que supuestamente México ha impuesto a los Estados Unidos: La inmigración y el déficit comercial.

Los mensajes agresivos no han sido bien recibidos en México, pues las encuestas de opinión pública muestran que la confianza de los mexicanos sobre los Estados Unidos se revirtió bruscamente después de las elecciones estadounidenses de 2016.

“Estos cambios de opinión, combinados con nuevas reglas sobre elegibilidad electoral (esencialmente permitiendo candidatos independientes) y una ola de populismo impulsada por el descontento que ahora es común en muchos países, sugieren que México podría estar al borde de un cambio notable en la dinámica política interna de su relación con los Estados Unidos”, señaló.

El TLCAN tendrá mucho enfoque en las elecciones de 2018, y la aprobación de cualquier candidato a los objetivos de Estados Unidos probablemente resultará políticamente insostenible.

Si bien el ciclo electoral no está en juego en Canadá, parece claro que las prioridades políticas internas del gobierno liberal han dado forma a su lista de deseos del TLCAN. Específicamente las prioridades para modernizar el TLCAN es hacerlo más "progresista", incluso a través de nuevos capítulos sobre derechos de género y pueblos indígenas.

“Ninguna de las consideraciones políticas internas de los tres países que ahora están entretejidas con las renegociaciones del TLCAN necesariamente impide que se llegue a un acuerdo mutuamente beneficios. Combinados, sin embargo, lo harán mucho más difícil”, indicó.