Economía
ENTREVISTA
Isabel Studer, directora del Instituto Global para la Sostenibilidad

“El tema del cambio climático, como está diseñado, no funciona”

Isabel Studer, quien fue convocada para representar a México en The Yale Climate Dialogue, indicó que el objetivo de esta reunión es analizar el diseño contra el cambio climático, ya que desde el Protocolo de Kyoto las metas no se han cumplido e incluso varios países se han retirado de este modelo.
Karla Rodríguez
29 enero 2015 23:48 Última actualización 30 enero 2015 7:24
Isabel Studer

El modelo actual para actuar contra el cambio climático no funciona, señaló Isabel Studer. (Cortesía)

CIUDAD DE MÉXICO.- Como un trabajo previo a la reunión en París de la Conferencia de Cambio Climático número 21 (Climate Change Conference, por sus siglas en inglés COP) que se celebrará del 30 de noviembre al 11 de diciembre de este año, la Universidad de Yale en Nueva York convocó a expertos de 30 países que intentarán impulsar soluciones que permitan destrabar los problemas legales que han enfrentado para llegar a acuerdos sobre las acciones para combatir los gases efectos invernadero, además de fortalecer los programas de financiamiento mundial de energía renovables y limpias.

Isabel Studer, directora del Instituto Global para la Sostenibilidad del EGADE Business School y el Tecnológico de Monterrey, quien fue convocada como la representante para México, informó que durante su participación en The Yale Climate Dialogue, los especialistas buscarán encontrar y promover soluciones, que eviten que la COP 21 se convierta en una cumbre mundial más, en la que no se logran acuerdos de ningún tipo, mientras los gases efectos invernadero siguen creciendo.

___¿De qué trata The Yale Climate Dialogue?
___ Fue convocada por la Universidad de Yale, que reúne a más de 30 expertos de diversos países. Este grupo surge con la preocupación de que no vemos avances en el tema de cambio climático. COPs vienen y van desde Copenhague, Cancún, Durban y el año pasado en Lima y ahora las expectativas que se están generando en torno a la cumbre de Paris en la COP 21, donde ya se venció el plazo para remplazar el Protocolo de Kyoto, la comunidad internacional está obligada a llevar a cabo un acuerdo vinculante, la idea es que ahora sí suceda algo en París.

___¿Cuál es el objetivo de esta reunión?
___ La idea es que el tema de cambio climático como está diseñado y estructurado no funciona, no sirve para resolver el tema de cambio climático, tan es así que lo vimos desde que se firmó el Protocolo de Kyoto en 1997. Las metas no sólo no se han cumplido, sino que muchos países que eran firmantes y tenían compromisos se han retirado.

Así este equipo que nos reunimos en Nueva York en Yale, estamos preocupados y ocupados en tener un diálogo para tratar de promover qué cosas sí se pueden hacer, para impulsar acuerdos mundiales.

___Justo ahora, ¿tienen un reto mayor en este diálogo, tomando en cuenta que el abaratamiento de los combustibles fósiles, podría impactar negativamente a la promoción de las energías renovables, con precios del crudo por debajo de los 40 dólares?
___ Justo es un golpe más y un golpe duro. No es muy alentador ver esos precios del petróleo tan bajos, porque efectivamente, lo que ocurrirá es que al tener precios del crudo tan bajos, los países optarán por seguir consumiendo combustibles. Los gobiernos, como el de México, no tendrán incentivos por ejemplo, para subir el precio de las gasolinas, sobre todo ahora que es una promesa de la reforma energética.

La apuesta por las energías alternativas, ahora será más difícil, eso es un hecho.

___¿Qué es lo que ha provocado que no se cumplan los acuerdos?
___ Lo que vemos es que los gobiernos que representan a los Estados y que participan en esta convención mundial que cada año se reúnen en las famosas COPs dicen “no podemos llevar a cabo reducciones en nuestras emisiones, sino contamos con apoyo financiero internacional”.
Es cierto que no se pueden llevar a cabo acuerdos entre 196 países sentados en la mesa, teniendo disparidades enormes para llegar a acuerdos, cuando además cada país tiene una problemática distinta.

Así en este grupo de dialogo de Yale, se busca encontrar qué acciones específicas sí se pueden tomar para luchar contra el cambio climático.
Además los gobiernos de varios países se rehúsan a realizar compromisos de reducción, si las demás nacionales no lo hacen, porque consideran que esto afectaría su competitividad, frente a otros Estados y así no se pueden avanzar.

___ Hablando de los compromisos de reducción de emisiones incumplidos, México tenía el suyo de reducir 30 por ciento las emisiones de gases efecto invernadero para el 2020, ¿cómo vamos en esa materia?
___ Era una meta de reducción para el 2020 del 30 por ciento de los gases efecto invernadero, sin embargo aunque incluso ese compromiso está en la Ley General de Cambio Climático, ahí mismo dice que se trata de una meta aspiracional, es decir que se puede cumplir siempre y cuando se cuente con el financiamiento internacional para cumplir con esas metas y emprender las acciones que se tengan que hacer.

Y la verdad es que es cierto, ningún país puede asumir compromisos de esta naturaleza de manera unilateral, sin contar con apoyos financieros y sin el compromiso de que otros países también lo hagan.

___¿Con cuánto contribuye México como emisor de gases efecto invernadero en el mundo?
___ Menos del 2 por ciento de las emisiones, es decir cerca de 1.6 por ciento de las emisiones, lo que nos coloca en el lugar 13 o 14 como país emisor a nivel mundial. En este caso China y Estados Unidos concentran sólo ellos dos el 40 o 45 por ciento de las emisiones globales.

___ ¿Cuál es el problema, por qué no se avanza, siendo que se reconoce que es una preocupación mundial?
___ El énfasis del problema han sido los temas internacionales, porque los países tienen que negociar acuerdos e históricamente el gran problema ha sido ese, que los países desarrollados se han podido desarrollar gracias a la quema de combustibles y ahora son esos países, que ya se desarrollaron, los que dicen: que sean los que casi no emiten gases, los que tomen medidas para reducir los gases efecto invernadero.

Quieren que sean las economías emergentes las que tomen medidas, pero eso implica que esas economías sufran un impacto en su productividad, porque hay una correlación entre su crecimiento económico y el uso de la energía. Entonces ese ha sido el debate dentro de los últimos 20 años.

Los países emergentes, sí lo pueden hacer, pero es un hecho que necesitan transferencia tecnológica y se necesitan recursos financieros para hacer esa transición. Ahí se empantanaron las negociaciones. Y nosotros consideramos en este grupo convocado por Yale, que los actores no gubernamentales, desde el sector privado y las organizaciones sociales, que se han puesto ya la tarea de tener acciones específicas, son los que podrían hacer la diferencia.
Así este dialogo de Yale busca trabajar en tres ejes.

El primero es encontrar una manera, desde una perspectiva legal, para lograr que estos otros actores que sí están haciendo algo pueden empujar a los gobiernos nacionales a que finalmente se llegue a un acuerdo, cuando hay multiplicidad de acciones que ya se emprenden por parte del sector privado y la sociedad en general y que siempre es el cuento de que ellos, los gobiernos, no pueden hacer nada.

El otro eje del dialogo es el tema de financiamiento. Sea lo que sea el tema de la transición del cambio climático requerirá financiamiento.
Hasta ahora las discusiones de las COPs han sido en torno al financiamiento público y hay números que ya se han manejado de que se requeriría movilizar alrededor de 100 mil millones de dólares anuales para el 2020 para poder empezar a atender el tema de cambio climático e invertir en temas de energías renovables, pero hasta finales de 2014 los países apenas habían comprometido el 10 por ciento de esa cantidad

El tercer eje final, es que tenemos el mandato de medir y evaluar lo que hacemos. El objetivo es que cuando termine la COP 21 podamos saber cuáles son los resultados y las emisiones de los países.

Lo que ocurrirá es que al tener precios del crudo tan bajos, los países optarán por seguir consumiendo combustibles