Economía

El dólar llegaría hasta los 25 pesos con el fin del TLCAN

Además de un tipo de cambio en ese rango, la firma británica Capital Economics prevé que el rompimiento del tratado comercial traería consigo que la economía mexicana crezca hasta un punto porcentual menos en 2018.
Jassiel Valdelamar
12 octubre 2017 18:38 Última actualización 12 octubre 2017 18:51
La firma británica Capital Economics prevé que el tipo de cambio se ubique en un rango de entre 23 y 25 pesos. (Bloomberg)

La firma británica Capital Economics prevé que el tipo de cambio se ubique en un rango de entre 23 y 25 pesos. (Bloomberg)

La probabilidad de que los negociadores de los tres países que integran el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se levanten de la mesa y terminen con el acuerdo se ha elevado en los últimos días, por lo que los economistas ya comienzan a plantear algunos escenarios para nuestro país en caso de que así suceda.

La firma británica Capital Economics prevé que un rompimiento del TLCAN llevaría a la economía mexicana a crecer hasta un punto porcentual menos en 2018, con un tipo de cambio entre 23 y 25 pesos, y una inflación de 4.5 por ciento.

Es plausible que el peso caiga a alrededor de 23-25 unidades por dólar en caso de que el TLCAN colapse. Sobre esta base revisaríamos nuestra previsión de inflación para 2018 de 3.5 a 4.5 por ciento, y probablemente recortaríamos alrededor del 0.5-1.0 puntos porcentuales nuestra previsión actual de crecimiento del PIB de 2.5 por ciento en 2018”, aseguró Neil Shearing, economista en jefe para mercados emergentes.

Además, reconoce que incluso la expectativa de un recorte de tasas por parte del Banco de México (Banxico), a mediados del próximo año, quedaría prácticamente descartada.

Los efectos a corto plazo

Capital Economics cree que los efectos macro a corto plazo de un colapso de TLCAN vendrían a través de tres canales.

En primer lugar, podría haber una disrupción física en el comercio mientras se restablecen controles más estrictos en la frontera.

En segundo lugar, es probable que haya un impacto significativo en la confianza de las empresas (y en menor medida en el de los consumidores), lo que afectaría a la inversión (y al gasto de los hogares).

Finalmente, es probable que el peso vuelva a sufrir una nueva presión. En un horizonte más largo esto ayudaría a mantener la competitividad externa ante los aranceles más altos, pero a corto plazo habría un costo en forma de una inflación más alta.