Economía

El Caribe registra crisis por falta de oferta de cocos

Fenómenos naturales y la enfermedad del Amarillamiento Letal son factores que han ocasionado un descenso en la producción de cocos en El Caribe, manjar que es requerido por consumidores en varios países.
Bloomberg
11 septiembre 2016 21:39 Última actualización 12 septiembre 2016 5:0
Coco. (Bloomberg)

La falta de inversión ha afectado a la producción de los cocos. (Bloomberg)

El Caribe se está quedando sin uno de sus productos más emblemáticos en el peor momento posible.

Los consumidores del mundo rico nunca han mostrado más predilección por los cocos. Starbucks quiere la leche de la fruta tropical para sus batidos, Rihanna promueve el agua de coco como bebida deportiva y el precio del aceite de coco ha trepado más de 50 por ciento en los últimos 12 meses.

El Caribe es prácticamente un sinónimo del coco, de modo que sus productores tendrían que aprovecharlo. Por una serie de razones, no lo hacen. Tormentas, sequías y la enfermedad llamada Amarillamiento Letal que transmiten insectos, han hecho desaparecer plantaciones enteras; los productores no han invertido en nuevos árboles ni en fertilizantes para mejorar los rendimientos.

“Puede decirse que a este ritmo el Caribe se está quedando sin cocos”, dijo Compton Paul, coordinador de un programa regional de cocos del Instituto de Desarrollo e Investigación Agrícola del Caribe, que tiene sede en Trinidad.

NI CANTIDAD NI CALIDAD

En Nagua, en la costa norte de República Dominicana, donde Dioni Siri tiene sus árboles y también compra a otros productores, la producción ha declinado alrededor de 60 por ciento en dos décadas, según la asociación local de productores. Siri, que vende a mercados de exportación, dice que la cantidad no es el único problema, dado que muchos de los frutos que se cosechan no son de una calidad aceptable.

Hace dos décadas, la demanda internacional declinaba al advertir los médicos que los aceites tropicales podían elevar los niveles de colesterol, pero en la actualidad, la leche de coco se vende como alternativa saludable a la leche vacuna y es un ingrediente básico de la cocina paleo, que adoran quienes practican CrossFit. Hasta la corteza de la fruta resultó ser útil como relleno de asientos de autos.