Economía

Deuda externa de México se duplica en 6 años

12 febrero 2014 5:5 Última actualización 13 marzo 2014 13:10
[Bloomberg] Su monto representó el 29.58 % del PIB al cierre del 2012. 

[Bloomberg] Su monto representó el 29.58 % del PIB al cierre del 2012.


 
Esteban Rojas H
 
El saldo de la deuda externa bruta ajustada de México, clasificada por residencia, pasó de 171,422 millones de dólares (mdd) a finales del 2006 a 348,498 millones al cierre del 2012, lo que la llevó a duplicarse en solamente seis años, de acuerdo con la última información publicada por el Banco de México.
 
Los focos amarillos se prenden, no por el monto de la deuda externa con relación al tamaño de la economía mexicana, sino por la acelerada velocidad de su crecimiento.
 
Del 2007 al 2012, la deuda externa bruta de México se incrementó en promedio 17.2% en cada uno de los años, lo que contrasta fuertemente con el 1.5 % observado previo a este periodo.
 
Más aún, en los 3 últimos años se registró un explosivo aumento de 26.2% en promedio, lo cual no es sostenible sin generar una mayor vulnerabilidad de la economía a las oscilaciones del exterior.
 
La relación de la deuda externa con el Producto Interno Bruto (PIB) ascendió al 29.58% al cierre del 2012. Dicha cifra es manejable y compara favorablemente con la de otras naciones que han enfrentado una crisis de deuda.
 
Con todo no habría que echar las campanas al vuelo, ya que la relación deuda a PIB en nuestro país es la más alta en por lo menos los últimos 10 años, de acuerdo a las estadísticas publicadas por el instituto central.
 
México ha aprovechado la coyuntura internacional de una abundante liquidez y tasas de interés históricamente bajas. Ello, ha permitido al gobierno, a las empresas y al sector financiero, acceder a recursos en mejores condiciones para no solamente mantener sus actividades, sino sobre todo expandirlas.
 
La fuerte disponibilidad de financiamiento externo, no debe de hacer olvidar la necesidad de expandir las fuentes internas de recursos, para disminuir la vulnerabilidad de aquellos que se pueden tornar más volátiles.
 
Un cambio en las condiciones externas quizá no pueda estar lejos. Paradójicamente una mejoría en las principales economías del mundo puede, en esta ocasión, originar una contracción de los flujos de capitales a naciones en desarrollo, como México.
 
Una muestra de lo anterior, lo acaba de dar la Reserva Federal en sus minutas, al detectarse una creciente discusión en cuanto el tiempo en que se deberá de retirar los apoyos, lo que al darse, derivara en una menor liquides en el principal socio comercial de nuestro país.
 
Lo importante al final, es no caer en el triunfalismo de que “México está de moda”, lo que podría llevar a tomar indiscriminadamente mayores riesgo al mantener el actual dinamismo de crecimiento de la deuda externa, que después pueda presionar a la disponibilidad de divisas, como ya ocurrió tristemente en la década de los ochenta.