Economía

Desastres naturales cuestan al mundo 520 mil mdd al año: Banco Mundial

Un estudio del Banco Mundial y Facilidad Global para la Reducción y Recuperación de Desastres concluyó que las conmociones climáticas de gran magnitud ponen en peligro décadas de avances en la lucha contra la pobreza.
Leticia Hernádnez
13 noviembre 2016 14:11 Última actualización 14 noviembre 2016 5:30
Inundaciones en Japón

Desde que un terremoto y tsunami en 2011 provocaron la muerte de 20 mil personas, Japón ha puesto mucho énfasis en la prevención de desastres. Las autoridades quieren evitar el tipo de críticas que recibieron en ese momento por lo que fue visto como una respuesta deficiente. (AP)

El impacto de los desastres naturales extremos equivale a pérdidas de 520 mil millones de dólares en consumo anual y conlleva a 26 millones de personas hacia la pobreza cada año, según concluyó el estudio del Banco Mundial y Facilidad Global para la Reducción y Recuperación de Desastres (GFDRR por sus siglas en inglés).

“Las conmociones climáticas de gran magnitud ponen en peligro décadas de avances en la lucha contra la pobreza. La importancia de generar resiliencia frente a los desastres no sólo es un objetivo razonable desde el punto de vista económico, sino un imperativo moral”, señaló Jim Yong Kim, presidente del Grupo del Banco Mundial.

En el informe “Irrompible: Generar resiliencia en los pobres frente a los desastres naturales”, se advierte que en los 117 países estudiados, el efecto sobre el bienestar, medido en términos del consumo perdido, es mayor que las pérdidas en activos. En vista de que las pérdidas provocadas por los desastres afectan de manera desproporcionada a los pobres, estima que el impacto sobre el bienestar en estos países equivale a pérdidas en el consumo del orden de 520 mil millones de dólares al año, cifra que supera todas las demás estimaciones en hasta un 60 por ciento.


Bajo una nueva metodología para medir los daños provocados por desastres, se tiene en cuenta la disparidad de la carga que representan para los pobres y por primera vez se evalúan los beneficios de iniciativas implementadas en los países estudiados para generar resiliencia.

Sistemas de alerta temprana, mejora en el acceso a servicios bancarios personales, pólizas de seguros y sistemas de protección social - transferencias de efectivo y programas de obras públicas-, son elementos que podrían ayudar a las personas a responder más adecuadamente ante las crisis y a recuperarse. Estas medidas combinadas permitirían a los países y las comunidades ahorrar 100 mil millones de dólares al año y reducir en un 20 por ciento el impacto total de los desastres sobre el bienestar.

SINERGIAS ENTRE AUMENTAR LA RESILIENCIA Y REDUCIR LA POBREZA


El Grupo del Banco Mundial advierte la urgencia de adoptar políticas con un planteamiento inteligente respecto del clima que protejan mejor a los más vulnerables. Los beneficios se verán más allá de las pérdidas de bienestar evitadas, sino que contribuirían a un programa de desarrollo de mayor alcance.

En primer lugar la reducción del riesgo de desastres puede generar crecimiento y beneficios mediante la promoción de la inversión. Según el informe, en México las evaluaciones de la Iniciativa de Resiliencia Rural R4 del Programa Mundial de Alimentos y el programa CADENA, han mostrado que el seguro está ayudando a los agricultores a aumentar sus inversiones en activos productivos, incrementando su productividad. Estos beneficios hacen que la inversión en reducción de riesgos sea más rentable de lo que sugieren las pérdidas evitadas.

En segundo lugar, políticas de desarrollo de resiliencia traen beneficios que van más allá del contexto de los desastres naturales: la inclusión financiera, el acceso al seguro de salud y a otros seguros y una mayor protección social blindan a las personas contra todo tipo de catástrofes, facilitan la inversión y la innovación y promueven el desarrollo y la reducción de la pobreza.