Economía

Decreto antitransgénicos amenaza economía yucateca, advierten

Debido a que el gobierno de Yucatán decretó a la entidad libre de transgénicos, hay temor entre industriales por las restricciones para que los barcos que arriben con granos no puedan descargarlos.
Redacción
11 diciembre 2016 21:7 Última actualización 12 diciembre 2016 5:0
maíz

Las estadísticas portuarias muestran que la importación de maíz este año ha sido de 12 millones de toneladas. (Bloomberg)

La industria alimentaria yucateca que permite el crecimiento económico de la entidad, está amenazada por un decreto gubernamental que impide la entrada de transgénicos a su territorio, advirtió Manuel Bravo Pereyra.

Esto incluye industrias como la porcícola, avícola, refresquera, harinera, aceitera, entre otras, alertó el presidente y director general de Monsanto en México y América Latina.

En la entidad están instaladas la mayoría de las empresas transformadoras de commodities agrícolas que atienden a toda la península, lo que implicaría que los barcos con granos importados no puedan descargar en esta zona, advirtió.

"He estado en comunicación por lo menos con 8 industriales de la Península de Yucatán, porque pertenecen a la cadena de valor y existe una gran preocupación, porque el Gobierno de Yucatán decretó a su Estado libre de transgénicos, y eso, si se aplica al pie de la letra es un golpe muy fuerte a la industria, porque los granos y oleaginosas que se usan para la industria son genéticamente modificados, eso una situación difícil", advirtió el ejecutivo empresarial.

El Gobierno de Yucatán publicó el miércoles 26 de octubre pasado el Decreto 415/2016, en el que prohíbe el uso de transgénicos, sin especificar si es de siembra o de consumo, lo cual significa que ningún barco podría desembarcar la soya o maíz que se importa, ya que es transgénica.

Esta Península se ha convertido en la región con mayor producción de soya al lograr este ciclo Primavera-Verano 100 mil toneladas, superando a Tamaulipas que cosecha 96 mil toneladas.

Además, por el Puerto de Progreso en Yucatán ingresa el 10 por ciento del maíz que se importa a nivel nacional en todo un año, por lo que la prohibición de los transgénicos en esta región, significaría anular a la creciente agroindustria.

Las estadísticas portuarias muestran que la importación de maíz este año ha sido de 12 millones de toneladas, de las cuales, 1.5 millones llegan por el Puerto de Progreso, porque lo usan los avicultores, porcicultores, aunado a la importación de la soya.

"El Decreto que ya emitió el Gobierno de Yucatán me preocupa mucho, porque declara a Yucatán como zona libre de transgénicos y de productos ‘contaminados’, para consumo humano y agropecuario.

Tenemos clientes que son agroindustriales, usan maíz blanco o maíz amarillo para la alimentación de las aves, de los cerdos o de alta fructosa de las bebidas, que proviene del maíz, y todo eso se importa, porque no hay la producción suficiente en México. De los Países que se importa las siembras se hacen con semillas genéticamente modificadas y al entrar a México no se distingue, así que decretar a Yucatán libre de transgénicos, significa que no podrán entrar esos productos.

“Cuando hay un Decreto libre de transgénicos, como el de Yucatán, aplicable para el día siguiente, el riesgo es que si llega un barco con maíz o soya transgénica no pueda bajar, no hablamos solamente de 4 mil hectáreas sembradas de soya en la región, hablamos de lo que usa la industria y si no pueden desembarcar habría que ver otras rutas que significarían elevar los costos de producción", dijo.

Advirtió que si esto sucede los productores de Estados Unidos estarían buscando otros destinos y las agroindustrias peninsulares tendrían que reajustarse, impactando en su constante crecimiento.

“Es preocupante, porque entonces los productores de Estados Unidos buscarían otros destinos por temor a que les regresen los barcos, y aunque las autoridades digan lo contrario la Ley dice algo diferente, el Decreto que envié a análisis con los juristas me dicen que es un Decreto a los transgénicos en general, no sólo de siembra, hablan del consumo y los transgénicos están presentes en infinidad de productos. El maíz y la soya son la base de muchos productos y subproductos.

"Ese decreto usa argumentos infundados científicamente sobre el impacto en la salud humana. Nuestro negocio es vender semillas, y este ciclo, no vendimos una sola bolsa de semilla de soya en la Península, no hubo la autorización, pero un decreto como el de Yucatán, no afecta sólo la siembra, afecta a toda la industria, a la industria le deja un impacto muy fuerte", dijo.

Reconoció que no es facultad del gobierno estatal emitir un Decreto de esa naturaleza, sino del Gobierno federal con base en estudios científicos, por lo que es un decreto controvertido por la inconstitucionalidad que significa, tanto en cultivos como en el uso industrial.

“La raíz de todo ha sido la supuesta controversia que las abejas se contaminan con el polen de la soya, pero eso es falso, estudios de la Autónoma de Yucatán han demostrado que el 90 por ciento de la producción de miel se da enero a junio y la producción de soya es de julio a diciembre. Luego se dijeron que hay restricciones comerciales en Europa y yo he preguntado si hay algo y no hay tal. Cómo es que Argentina es líder en exportaciones a Europa y producen soya transgénica en 25 millones de hectáreas”, cuestionó.

La semana pasada funcionarios de los tres Gobiernos de la Península afirmaron públicamente que conformarían una zona libre de transgénicos que se daría a conocer el sábado 10 en el marco de la COP 13 en Cancún, sin embargo, en la presentación realizada por los tres Estados, no hubo mención alguna al tema y solamente se presentó un Acuerdo regional de sustentabilidad y protección a la Península.