Economía

Cuenta corriente deficitaria ataca también al peso

Las cuentas corriente y fiscal son factores internos que se suman a los externos como el Brexit y el posible ajuste a las tasas de interés por parte de la Fed, apuntan analistas. 
Jassiel Valdelamar
19 junio 2016 22:22 Última actualización 20 junio 2016 5:0
dólar

En el primer trimestre, el superávit de México en su cuenta financiera fue de 8 mil 600 millones de dólares. (Archivo)

Además de los factores externos, como la incertidumbre sobre el próximo movimiento de la Reserva Federal de Estados Unidos y el referéndum por la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el peso también se ha visto presionado por los indicadores macroeconómicos del país, específicamente las cuenta corriente y fiscal, coincidieron especialistas.

Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA Bancomer explicó en entrevista que el déficit en cuenta corriente se ha ampliado debido principalmente a la caída de los precios y la producción del petróleo, así como por la menor demanda de manufacturas, lo cual presiona al tipo de cambio.

Expuso que si se considera la ampliación de la cuenta corriente y el deterioro de las finanzas públicas, es previsible una depreciación del peso. Pero desde su punto de vista, la moneda mexicana se ha depreciado más de lo que debería. “El mayor déficit de cuenta corriente y el mayor endeudamiento aumentan la percepción de riesgo del país. Sin duda el peso se tenía que depreciar, pero se ha depreciado más de lo que debería”, aseguró.

cuenta corriente

Por su parte, Mario Campa, consultor de la firma LATAM PM, dijo que el rebote tan esperado de la segunda moneda más grande de América Latina no sólo dependerá de la reducción de la volatilidad, sino también de cómo los déficit fiscal y de cuenta corriente se ajusten a la nueva realidad de México.

En el primer trimestre de este año, el superávit de México en su cuenta financiera fue de ocho mil 600 millones de dólares, más que suficientes para financiar el déficit de siete mil millones en la cuenta corriente.

“Sin embargo, la desaceleración del crecimiento mundial está teniendo un efecto directo en la economía abierta de México y la tendencia de la cuenta corriente del país está poniendo presión sobre el peso”, indicó Campa en entrevista con El Financiero.

Añadió que hay elementos que hacen pensar que el panorama no es muy optimista, como la caída en la producción petrolera y que México se convirtió en un importador neto de petróleo.

“Ambos factores están metiendo presión a la balanza comercial, lo que a su vez impacta a la cuenta corriente, a la balanza de pagos, a las finanzas públicas y al riesgo país, y es por ahí por donde podríamos empezar a explicar por qué el tipo de cambio se ha debilitado tanto este año”, aseguró.

Por otro lado, economistas de Vector Casa de Bolsa coincidieron en que el déficit en la cuenta corriente se encuentra en la base de la depreciación del tipo de cambio, pues con la caída en los precios internacionales del petróleo desde mediados de 2014, el saldo de la balanza comercial petrolera poco a poco vino disminuyendo hasta finalmente hacerse negativo.

“Hay motivos suficientes para estar preocupados no sólo por el nivel del déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos, sino también por los mecanismos de su financiamiento y por la indisciplina fiscal, que es la fuente verdadera del deterioro de la cuenta corriente”, expusieron.

No obstante, otras voces aseguran que el tipo de cambio actual no corresponde con los fundamentales de la economía nacional.

Joel Virgen, subdirector de estudios económicos del grupo financiero Banamex aseguró que no hay forma de saber si el déficit en la cuenta corriente está debilitando al peso, “hasta lo que ahorita hemos visto en el comportamiento de la moneda es un movimiento muy similar al que usualmente el peso ejerce en los momentos de alta aversión al riesgo a nivel internacional”.

“Hasta este momento no hay señales de que exista algo local en el comportamiento del peso”, agregó.

El economista explicó que si bien la moneda ha tenido una mayor erosión frente al dólar respecto al promedio de las divisas emergentes, en términos de crecimiento económico, inflación, endeudamiento y balance fiscal, México está a la mitad de la tabla y las cifras no reflejan algo en particular en los fundamentales locales que expliquen la debilidad del peso.

Para Virgen, la moneda mexicana se encuentra muy subvaluada, tanto en términos históricos como de comparativo con otros países emergentes, ya que actualmente es de las divisas más baratas.