Economía

Crecimiento, sostenibilidad ambiental e inclusión, ejes de la agenda global de desarrollo

El Fondo Monetario Internacional lanzó una nueva agenda de desarrollo global en la que identifica a México con políticas que pueden servir de orientación a otras economías el cumplimiento de la misma.
Leticia Hernández
22 septiembre 2015 9:36 Última actualización 22 septiembre 2015 10:30
[El FMI advierte que una cesación de pagos de EU provocaría grandes perturbaciones en los mercados. / Bloomberg] 

[Bloomberg] El FMI espera que América Latina y el Caribe crezca un 3.5% este año.

CIUDAD DE MÉXICO.- Septiembre marca el lanzamiento formal de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el inicio de una nueva agenda de desarrollo global en donde juegan un rol fundamental las políticas que promuevan las tres áreas clave para alcanzarlos: Crecimiento sostenible a través de la diversificación económica; Inclusión económica, de género y financiera y Sostenibilidad ambiental y climática, advierte el Fondo Monetario Internacional (FMI), e identifica a México con políticas que pueden servir de orientación a otras economías el cumplimiento de esta agenda.

En el reporte “De la Ambición a la Ejecución: Políticas en apoyo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, desarrollado por un amplio grupo de colaboradores del organismo internacional, México aparece como ejemplo en algunas políticas puestas en marcha para combatir pobreza y desigualdad y en el diseño de instrumentos financieros de cobertura contra riesgos de desastres naturales.

En el eje de un crecimiento sostenible, para los exportadores de materias primas la diversificación ha probado ser un reto difícil, principalmente entre productores de petróleo de la región del Medio Oriente y el Norte de África (MENA); sin embargo, el reporte destaca a países como Indonesia, Malasia y México que han alcanzado exitosamente maneras de diversificar la producción petrolera al crear un ambiente económico y empresarial favorable.


En el segundo eje de estos Objetivos de Desarrollo Sostenible, el documento señala que el gasto social necesita estar cuidadosamente diseñado a fin de abordar la desigualdad de un modo eficiente. Entre las medidas útiles factibles para muchas economías en desarrollo, el FMI destaca la consolidación de programas de asistencia social y mejorando su orientación, junto con políticas mejoradas en apoyo con subsidios en descenso y muy focalizados; señala que la consolidación puede mejorar el impacto distributivo del gasto existente y crear espacio fiscal para financiar programas de protección social más eficaces.

La introducción y expansión de los programas de Transferencias Monetarias Condicionadas (TCM) a ciertos grupos sensibles de la población, según la capacidad administrativa lo permita; tienen el potencial de reducir la pobreza y la desigualdad, mientras que mejora los resultados de educación y salud. Esto a su vez, puede ayudar a reducir futura desigualdad del ingreso a través de incrementar los ingresos potenciales de los hogares con bajos ingresos que se integren por los niños.

El trabajo del FMI identifica entre los programas más grandes a los puestos en marcha en Brasil con “Bolsa Familia” y en México con “Oportunidades”, que en 2012 tuvieron un costo de 0.5 por ciento y 0.8 por ciento del PIB, respectivamente, y cubrieron a una cuarta parte y a una quinta parte de la población cada uno.

Estos programas han tenido impacto sustancial en la pobreza y desigualdad, así como en los resultados de educación y salud. El impacto directo de estas transferencias en Brasil y México representa una quinta parte de la disminución en el índice de Gini entre 1995 y 2004.

En el renglón de mitigar los efectos adversos de eventos ambientales y el rol del sector financiero, para apoyar la sustentabilidad ambiental, el organismo internacional señala que instrumentos financieros bien definidos pueden ayudar a atraer inversiones de industria con alta huella de emisiones de carbón hacia sectores desarrollando tecnologías verdes.

Asimismo, mercados financieros bien desarrollados e instrumentos de cobertura pueden fortalecer la habilidad de los países para asegurar riesgos asociados con desastres naturales. El acceso a los mercados del crédito y seguros pueden ayudar a empresas y hogares a mitigar y reducir los costos de un riesgo relacionado con el Cambio Climático.

Entre los numerosos instrumentos diseñados destacan los bonos catástrofe que mitigan riesgos de desastres naturales compartiendo el riesgo de un desastre con los participantes de los mercados financieros. Expone que en 2012 el gobierno de México emitió un Bono Catástrofe por 315 millones de dólares que provee cobertura sobre terremotos y huracanes.