Economía

Condenan a 14 años de cárcel a operador bursátil que manipuló la Libor

En el primer juicio por la manipulación de la Libor, la tasa de interés británica, un jurado declaró a Tom Hayes, exoperador de UBS y Citigroup, culpable de ocho acusaciones de conspiración para cometer fraude por unos 450 billones de dólares.
Reuters
03 agosto 2015 12:4 Última actualización 03 agosto 2015 12:8
Tom Hayes en encontrado culpable de manipulación de divisas

Tom Hayes en encontrado culpable de manipulación de divisas por un jurado británico. Él asegura que sus superiores estaban enterados de sus actividades. (AP)

LONDRES.- El exoperador de UBS y Citigroup Tom Hayes fue declarado culpable el lunes de acusaciones de conspiración para cometer fraude, en el primer juicio por la manipulación de los tipos de interés británicos.

Un jurado formado por cinco mujeres y siete hombres acordó la sentencia luego de un juicio de nueve semanas y siete días de deliberaciones, tras lo cual se le declaró culpable de ocho acusaciones de conspiración para cometer fraude.

Hayes, un operador bursátil de 35 años que trabajaba con productos derivados de divisas, se enfrentaba a hasta diez años de prisión por cada una de las acusaciones de manipulación de la Libor, una referencia interbancaria utilizada en contratos financieros y préstamos al consumo por valor de unos 450 billones de dólares, entre 2006 y 2010.


El juicio, que comenzó en Londres el 26 de mayo, supone una nueva fase de una investigación mundial en la que hay 21 imputados y algunos de los bancos y casas de valores más poderosos del mundo han pagado nueve mil millones de dólares para evitar procesos judiciales.

La oficina británica contra el fraude (SFO, por sus siglas en inglés) acusó a Hayes de montar una red de corredores de bolsa que abarcaba diez grandes instituciones financieras y persuadirlos o sobornarlos para que contribuyeran a manipular las tasas con el fin de obtener beneficios.

Hayes, que ha sido diagnosticado con el síndrome de Asperger, dijo durante su juicio que fue transparente sobre los intentos de influir en las tasas y que sus jefes conocían y aprobaban unos métodos que eran comunes en el sector.

El condenado dijo además que no recibió formación para estas prácticas, que la Libor no estaba regulada en ese entonces y que dejó un rastro de correos electrónicos y conversaciones en chats porque no pensaba que estuviera cometiendo ningún delito.